•~…desconocido~•

En medio de ciudades colmadas de desconocidos, sin saber dónde está el norte, el sur.

Sin apenas tener la certeza de si voy caminando, gateando, me encuentro desconocida de mí, de todos.

Aferrada a un bastón, a una cámara, a un aparato para caminar.

Con una brisa que no es la caribeña, con un acento que no es el boricua, con un idioma que no es mi fuerte.

Lejos del hogar, de ese olor que me recuerda estás en casa, de esa manera de gritarnos…

Lejos de los placeres de un mar azul, de unas aves conocidas, de un sol que calienta, pero siempre hay brisa tropical, y esos instantes donde el sudor es una melcocha de tanta humedad.

Al otro lado, me esperaban los cactus, un desierto que no me deja de sorprender al ver sentir y palpar su lluvia.

Un calor que te quiebra la garganta de lo seco que se siente el ambiente, un sol que no me pone morena, si no roja.

… de eso que se respira cuando estás distante de todo lo que conoces, crece la incertidumbre, y con ello la adrenalina, las emociones…

Canciones desconocidas se acerca, y las caderas estremecen, sabemos que no muy lejos está el otro sendero.

Sin saber cómo, ni dónde sigo empujando los pies… con gratitud.

~Forever Aileen~

~…belleza que habita~

…entre los mundos compartidos, y toda la esencia habitas tú.

…re~conocer lo vulnerable, la fragilidad de la naturaleza…

… saber que entre ella, y tú…, no hay muchas diferencias.

…tiempo para crecer; para admirar, para dejar fragancias y otro deshojarse.

…y aunque muchas veces se vengan las marañas de telarañas, volverá el instante…

…de tu brío, esa energía universal que co~habita.

…todo el color, y el aroma embriaga tus pasos.

…recuerda los momentos donde la humedad, y la desolación fueron el quiebre.

…y luego disfruta todo esa transmutación que te llevó a verte…, grandioso(a)

…todo al natural, como el sendero que te cruzas, con dificultad o no… posee de tu esencia.

…respira.

… todo vuelve a comenzar.

…cuesta seguir aquí…, aún así sigue siendo genial.

~Forever Aileen~

•~…años más tardes~•

…más allá de una pantalla, y de casi dos décadas de complicidad. Cuando parecía que todo lo oscuro atravesaba mi cuerpo, mi mente, surgieron las oportunidades, y aún arrastrándome bajo un declive médico que no pintaba nada bien. Pude acudir al llamado del corazón, encontrarme con ustedes es concretar el abrazo de esa familia que hicimos por más de quince años de amistad virtual. Saber que su hija lleva mi nombre por el aprecio que siempre han sentido por mí… La alegría y energía de ese instante es lo que somos y seremos por mucho tiempo. Gracias por el calor familiar, por la amistad, por los inolvidables momentos. Y porque cuando las palabras se quedan cortas están las sonrisas, los abrazos, las bromas… y mucho más…!

Con amor,

~Aileen~