La promesa del sol…

Se escondía la semilla dentro de la tierra, hasta que un día salieron las raíces… iban danzando con la musicalidad el susurro de los árboles que daban sombra, y refugio a los pájaros. Un día el sol le prometió que crecerían frutos, daba igual las creencias limitante de las semillas, porque el valor que transmitía el sol, las llenaría de influencia positiva y de poder. A diferencia de los que por miedo no permitían exponer semillas al sol, pensando a que se quemarían. Aquellas semillas expuestas en la naturaleza sin el recelo del humano, entonaron los ecos de la lluvia, fueron adquiriendo las destrezas del sol. Las semillas aisladas de la luz morían, sin conocer las grandezas de estar en su entorno. El humano se enojaba, sin comprender porque si le proveía luz, agua no era suficiente. Solo yendo al monte comprendería el ciclo natural de la vida, cuando el humano probó aquellos frutos sintió la promesa oculta del sol y la lluvia… Crecer y nutrir, también es reconocer la magnitud de la naturaleza.

•Re~conocer•

Cuando respiro duele, se que no es mi columna.
Es mi espíritu fracturado…, desparramado por la vida.
La sombra no es lo que mantiene el secreto, es la luz que no desvelo.
No es la tontería que cargan mis entrañas acunando el dolor de un pensar visceral.
Es la incongruencia de unos pasos que tropiezan en sí mismo, y una garganta atragantada de miseria.
No es el otro el que me empuja, soy yo…, la que se avienta a las garras de los demonios.
La ausencia de belleza es por lo podrida que esta mi esencia.

•Llámame oscuridad•

Me invade la desarmonía de su energía, me envía al calabozo de los esclavos que hablan de quebranto.
Va dando ruegos, bocanadas de aires extinguidos por unos clamores desvalidos.
Escucho el sollozo de su alma, y de la mía…, esquizofrenias en las esquinas mordiendo los polos incongruentes de los que gritan estar cuerdos.
Sacudo la falda se caen los cristales de de mi útero, les veo enterrados en la tierra desangrados por las ausencias.
Me giro aprieto su sexo…, quiero que le duela el delirio al igual que a mí.
Pesan los escalofríos de un ser que no hurga en sus adentros, necesita ruptura.
Le miro…, le sonríe la maldad que nos habitó, solo nos queda el descaro.
Nómbrame oscuridad…, luego pregúntate ¿cómo te llamas ahora que te habitan las calamidades en el espíritu?

•…quema•

¿Ves el fuego danzar?
Tiene caderas femeninas.
¿Ves el hielo tenso?
Tiene la virilidad intrínseca.
¿Ves los pasos de ambos?
Cambiemos la polaridad.
Vamos a derretir los polos.
A cantar en la cima del volcán.
Vamos a liberar el magma.
Crujen las grietas del cráter
así como también solloza el hielo,
al cuartearse.
(. . .)
Respiro fuego…,
liberó frio.
Atrapo la calidez en el contoneo.
ferviente de la tierra.
¿Lo sientes?
(. . .)
¿Te sientes?
…es la dualidad del ser hecha carne.
Es el hervor del cuerpo.
El sudor quema.
(. . .)
El fuego y el hielo queman.
Ambos también se des~hacen
…como tú.

•Eternidad•

¿Alguna vez te has dejado arrastrar por un oleaje?
¿Cómo es la línea del horizonte?
¿Cuan recto es tu sendero o cuántas curvas te asombran?
¿Cuan etéreo son tus pensamientos y si tuvieran formas que forma serian?
¿Qué forma geométrica le colocarías al entusiasmo?
¿Eternizarías la belleza de tus actos o los encerrarías sin la posibilidad de un mañana?

•…diminuto•

(. . .) Suplicó y le fue consedido

…regresar a el ansiado hogar.

Parecía cansado llevaba un cuerpo lleno de cicatrices.

Su sentir era un torbellino imparable.

Consiguió llegar…

Quedó perplejo al observar que su pequeño mundo se opaco.

Lo que antes fue su monte, ahora era un sembradío de cemento.

Lloró por haber matado sus recuerdos que le creaban ansias por volver.

No reconocía eso como hogar, andó y andó.

Todos los seres humanosque vivían allí, eran iguales.

Hacían gestos similares,todo era uniformidad.

Era un ser diminuto rodeadode una multitud desconocida.

Ahora sólo quería encontrarun huequito para volver tierra adentro.

•In~coherente•

Estoy viendo mi propia incoherencia. Es un gran ejercicio mental, obsérvate desde afuera. Sentir lo que te corroe por dentro, y tener la oportunidad de estar en un círculo con vivencias diferentes, con rupturas, emociones, elocuencias distintas. La diversidad de los seres vivos en especial de los humanos es magnífica. Romperme con el decir de los demás es casi un deporte para mí. Experimentar el sentido de pertenencia sin huir, sin lacerar lo esencial es jodida~mente complicado. Sin embargo, no le quita la trascendencia que tiene a nivel más energético, emocional y por supuesto en el cuerpo. Verme con los ojos de otros, me enseña, escuchar como perciben mi sentir me expande. Comprendiendo lo que me falta, soy menos cruel con el otro. Sabiendo que los otros no ocultan sus incoherencias, que son más condescendientes con los comportamientos de los demás, por tener un recorrido con su propia esencia. Me invita abrir mis puertas, a tener que reinventar nuevas formas de comunicar, de sentir y explorar. El otro no es exacta~mente un igual, pero si nos muestra lo mucho que podemos despojar, sanar, evolucionar. Según esta vida es cambio, ciclos así mismo somos múlti~cambiante. Es grandioso poder sostener nuestras diferencias e ir hacia algo más coherente.