•Por si la muerte nos llega•

Por si se nos acabara el tiempo.
Nos adelantamos, apretándonos
como si nunca más volviéramos a respirar.
Nos declaramos el amor consciente,
también el inconsciente.
Fantaseamos el mundo que no llegamos a crujir.
Nos emborrachamos de sexo,
de perdones y de todo lo que nos faltó.
Gritamos con desesperación las palabras
que nunca nos diríamos.
Explotamos en risas, en llantos, en ardores.
Aún así al vernos alejándonos,
sabemos que no fue suficiente.
Vamos a dejar que la muerte nos haga creer
que somos infinitos, y nos re~escribirá en la historia.
Escribimos unas cuantas cartas de despedida, en lo que la muerte nos llega.

~Con la estrofa abierta~ {el cuerpo}

Un cuerpo nunca está conforme si la realidad que lo rodea lo estremece, lo culpa, lo señala…

Haciendo un taller de escritura íntima, cuanto más me adentro a los estudios, más me rompe. Siempre vi una sola cara de el juicio corporal, una sola fijación quizás por mi propia vivencia como persona obesa. Adentrarse a las lecturas sentir lo disruptivo del género también es complejo. Ver todas las dimensiones de cómo somos los seres humanos, desde donde juzgamos los cuerpos. Toda las cirugías que se vuelven enfermedad, las obsesiones que distorsionan el concepto de la “belleza”. El mundo que se mueve detrás de toda la debilidad psicológica. Es espeluznante… Que mucho como humanos tenemos que abrirnos. Hoy, lo hablaba con la psicóloga todo lo que estamos viviendo, seguimos viendo la miseria del ser humano. La empatía en ocasiones parece irse de paseo, un paseo demasiado largo que se pierde de regreso al cuerpo que alguna vez habitó. Tantas desfiguración mental, tanto misterio recorriendo las cabezas. Cuanto miedo habitando las habitaciones que rugen desesperadas. El cuerpo es un lugar donde se asienta todo la esencia, el cuerpo siente, está ahí/ aquí para ser manifestación, más allá de las “imperfecciones”. Más allá de los años las cicatrices o accidente, si aún algo de ti, está palpitando. Será motivo no para vendarlo, queriendo ser otro ser…, sino para gozarlo, aprovechar que aún estás aquí en tu hoy. No somos la carne con las cuales se comercia, vendiendo las aflicciones para ser una suma más. La intimidad que sostienes en tu piel quiere salir, abrirse camino como lo hace la naturaleza aunque le tiren asfalto, siempre se abre camino.
Vive…, arráigate…, siéntete…, ofrendate a tu existencia.

•…otro lugar•

Al abrir el álbum de fotografía fue narrando la vida, no la que tuvo sino la que le hubiera gustado tener.
Según pasaba las páginas le contaba de los barruntos de sus emociones, el lenguaje silencioso de las mareas del interior.
Hacía una radiografía de los lugares a los que fue aunque no fueron los que quería vivir, los tradujo a símbolos sencillos, a caricias infinitas.
La fotografía detenía un tiempo que le sabía a una eternidad amarga, así que daba saltos cuánticos para mimar su esencia desde un destiempo que no es un singular, sino un plural.
Los colores de las imágenes eran pálidos, demasiados fríos, su alma mantenía el cálido sentir de vivirse desde donde se proyecta.
Desde allí se manifiesta con los álbumes entre las manos, viajó hacia otro uni~verso paralelo.

•Cuelga el rosario•

Si hay un Dios…, está llorando de ver tu maltrato.
No te santigües frente al cura, cuando en tu hogar; pegas y castigas a tus hijos.
No salgas con la biblia debajo del brazo, cuando maldices día tras día la existencia de quien salió de tu vientre.
No te arrodilles ingenua a tomar la hostia, porque algún día te parará tu propio hijo con los puños en tu rostro.
No mandes a callar a quien te está advirtiendo que tu espíritu está lleno de demonios, que no entiendes el cifrado de lo que es la convivencia.
No me intimida enfrentarme a ti, porque todo el mundo le teme a tu boca, y yo…, sólo veo el vacío de tu alma.
Lo que te lleva arrastrando hacia los malos tratos, no te detienes ni cuando los quebrantos en la voz es la súplica de tus engendros.
Tus ojos están perdido en una órbita de tristeza, de desolación… no me culpes por enfrentarte.
Cuando te miro, mientras tu me quemas con los gritos y las palabras, sostengo el silencio y te envío lo mejor…
Aunque…, a veces te detesto, son más las que compadezco tu historia, la falta del sostén espiritual y del amor.
¡Buena suerte!
…cuelga el rosario en la parte más íntima, quizás así sientas la presencia de algo más celestial.

•Mujer aguacero• ~Por Belén Bueno

La mujer que no dormía
fue en busca de la luna.
Con el dolor en sus huesos,
encontró el abrazo feroz
de la lluvia
en los zapatos.

La mujer que no dormía,
camina la calle mojada
despacio,
Se abría camino,
despacio,
con el alma cansada.
En círculos
se abría a pedazos,
camino a la luna
camina.

El astro Estaba callado.
y en los cielos, Aguacero.

Y No la pudo coger,
Ni tan siquiera una foto
Ni tan siquiera un destello.
mi dulce oscura
oscuridad.

La mujer que no dormía
Llegó tarde, de madrugada.
Con el dolor de sus pasos,
En círculos, sobrepasada.
Cayó rendida a su cama.
Ni tan siquiera
Tenerla,
Luna aguacero de abril.
Y durmió el viento,
Y durmió ella
y durmió el sueño también.

Esta mujer se despierta
las 3 y media otra vez.
“¡Vida! ¡ Dime!
¿No puedes caminar?, Pues ¡caminaré!

Volvió en medio a la calle
desafío y pasión
su mirar.
El pulso temblaba lento
Los pies descalzos,
un balanceo.
La cámara en mano,
La oscuridad nublando..
un disparo y la captó.
Más bella y plata que nunca,
más viva y se siente cerca.

Gracias mujer aguacero.
por el cielo que compartes
por la luna ya en tu mano.

y este abril en todas partes.

Escrito por Belén Bueno. ¡Gracias por este regalo!

•Nublada•

•~…dos noches tras de ti, te resistías…~•
•~…la lluvia decía que no te ibas a ver, pero hice promesas de poder a mis mujeres…~•
•~…tenía que balancearme treparme, hacer equilibrio y ahí estás al natural.~•
•~…con el pulso tembloroso y once mujeres de diferentes puntos haciendo rituales.~•