•…balcones•

El azul era devorado por el rojo, con el re~corrido de las horas.
Se marchaba aquella forma geométrica del firmamento.
Llegaban toques coloridos palpitando, excitados al entrar la noche…
Medio halo de luz plateado parecía colgar del cielo.
Habían sombras gigantes entrando entre la celosías.
Ojos deslumbrados parpadeaban en sincronía, con el titilar de las estrellas.
Aquellas sombras que desde los balcones se hacían el amor.
Volvían a esperar el asombro que trae un nuevo día…

•Saudy…, siempre me re~mueve•

~¡Hola!

~¿Me recuerdas?

… lo siguiente fue la toma de contacto con mi “nickname”.

-¡Ah! Desapareciste pensé que te habías suicidado.

El nudo que he sentido en el medio del pecho, me quitó el respiro, la sonrisa, las fuerzas.
No saque mi parte violenta, y eso no se hasta que punto me alegra…, espere un rato. Acerté que obvio los espíritus no escriben. Me retiré con amabilidad, para mi sorpresa el nudo se volvió ciento de miles de sensaciones, escalofríos, pero ni una sola lágrima, ni una chispa de rabia. En el fondo, no era más…, ni menos de lo que me hubiera esperado de muchos. Me hizo tomar nota mental de todos los avances de mi trabajo personal. Por otro lado me hizo recordar, qué hay historias que no se pueden borrar y quiere decir; que esa fue mi huella. ¡Aceptación! Retirar la culpa, el victimizarse y afrontar. Que valor tienen mis ovarios, hoy día de ponerle cara a todo lo vivido, a no irme a lloriquear por una esquina y lo que es más importante. No irme a mutilar mi esencia, mucho menos salir corriendo.

Sin duda, tenía que volver y encontrarme contigo, con él…, y con la que soy ahora.

Escucha activa…

El cuerpo es la mejor conexión que tenemos para enraizarse a la tierra.
Es la manera de experimentar todo lo espiritual.
Sentir la vida como nos atraviesa, estuve desconectada de mi ser.
En vez de ayudar avanzar retrocedía, aún sigo con dolencia.
La diferencia es que me dejé de pelear, encontré la amabilidad.
Observo, permito que pasen por mi toda las emociones.
La escucha activa con el cuerpo es tremendo ejercicio para abrazar todo el proceso espiritual/terrenal.

•Sin Miedo•

Los felinos andan sueltos esta noche merodean a sus presas, aun cuando no tienen la certeza que esta noche comerán. Los temores de los impacientes recorren en las calles, los bosques han quedado desiertos. Todos corren hacia la misma dirección, como manada de lobos aullando hacia el firmamento. La audacia de los salvajes no se puede descifrar, los humanos reúnen su equipo en la búsqueda de sobrevivir. Parece que no se dieran cuenta que se están ahogando en el miedo. El peligro se ha instaurado en sus cerebros, como quien mide la extensión de sus actos con solo su verborrea. En la acción duermen tapados por la contaminación que atemoriza el placer de dormir, en la calle andan cubiertos, con cuchillo en mano. No hay guerra…, más que la que se hace con el espíritu. Resistencia se vuelve una batalla que no tiene contrincantes. Dale un: ¡Sí a la vida! …, y un no al pánico generalizado colectivo. Que las bestias más peligrosas caminan en dos piernas, y se alojan con su discurso en sus cerebros.

•…imparable•

Me volcaron en el lado oscuro de la vida.
Colocaron mi nombre en el lado de los imparables.
Donde no se mide la fuerza, sino la capacidad de resistencia.
Las adversidades son el trampolín para hacer las piruetas mentales.
Sería una desidia olvidar el poder de resistir, y el de superar…
No estarían los dioses contentos si abandono, la vida con un pequeño tropiezo.
Doy la voltereta para llegar a donde habitan los colores, y los espectáculos naturales.

•Sin querubín•

No vine al mundo entre ángeles, aunque esa noche se escuchaban aleteos. Provenían de las gárgolas con sus pezuñas rasgaban los cuerpos de los dementes. Los mismos que decidieron danzar una noche sin luna, con matojos extraños abanicaban las vaginas de seres mutantes. No parian criaturas sutiles, ni especies conocidas. No caían copos de nieve, eran trozos de carnes congelados. El olor nauseabundo acompañado de alaridos, con la ironía de un festejo celestial. Cabellos finos igual que alfileres, venían con la ventolera dejando ciegos a todos. Llegué a la tierra riéndome con la tortura en la lengua, la desdicha puesta en la copa de la maldad. No vine de Querubines. Me habita el horror del necrópolis. Bebo la sangre del delirio de los temerosos, me acobijo con su angustia. Crece el calvario, le hago el desamor a la impaciencia que lo complace. Hago pirueta entre los infieles muertos.

•…cuerpo frío… Gaia caliente•

Mirada perdida…, el respiro gélido de una tarde nublada.

Silba la palmera esperando, que los cocos resuenen, robando una sonrisa.

El mar hace su bandeó invitando los pies a danzar.

La calidez de la arena arrulla el mimo que añora el corazón.

Es la naturaleza la que posee la sabiduría, para alentar y transformar el espíritu quebrado.

•Re~surgir•

Hoy, la vida decidió que me pariría muchas veces.


Siempre hablo que me gusta re~comenzar.
Esta vez, la gestación no ha sido tan apresurada.
Tampoco me he atragantado con nada, lo he dejado fluir. Uno de los cambios que se viene es los logos que forman parte del proyecto, aquí hago mención a ~Nadia N. Gómez~ que esta detrás de toda la creación.
Empieza nueva etapa que irá re~surgiendo a pasos.

Gracias por los que siguen al otro lado.
A las personas que con su buena energía me han sostenido, en energía y amor.
A los que colaboran desde el silencio, a todo el apoyo de los profesionales. A todas las nuevas personas que han llegado, con sus visiones y compromisos. También agradezco a los que se fueron a tiempo. Todo lo vivido hasta hoy hace que esto tenga más sentido.

20~ mayo ~2020 ¡Gracias por un día colmado de sensaciones!

~Nadia N. Gómez~