•…paladear•

Bajo el efecto de sus pupilas,
me he vuelto cimarrona.
Han aullado los encantos
de mi feminidad.
Hurga con sus manos
el sombrío bosque.
Mi espíritu venturoso
emergió delirante al oír la caricia
de su voz, junto a mi latido izquierdo.
Ha caído en mis labios la miel
de su tiempo.
Delicias que se degustan suavecito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s