•…balcones•

El azul era devorado por el rojo, con el re~corrido de las horas.
Se marchaba aquella forma geométrica del firmamento.
Llegaban toques coloridos palpitando, excitados al entrar la noche…
Medio halo de luz plateado parecía colgar del cielo.
Habían sombras gigantes entrando entre la celosías.
Ojos deslumbrados parpadeaban en sincronía, con el titilar de las estrellas.
Aquellas sombras que desde los balcones se hacían el amor.
Volvían a esperar el asombro que trae un nuevo día…

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