•Con la estrofa abierta…•

~Valores~

Los valores no se compran en la plaza pública, ni los ofrenda el gobierno. Tampoco nacen en los campos de cultivo, pero si los puedes aprender. La esencia del ser va re~cargada de ellos.
Tolerancia es esa capacidad de escuchar las diferentes formas de pensar y aún sin estar de acuerdo mantener una comunicación asertiva, sin la necesidad de menospreciar la opinión, ni la forma de ser del otro ser. El respeto es un inter~cambio de sabiduría que va y viene a partes iguales, engrandece el alma de quien lo recibe como la del individuo que lo da… Ayuda a la estima, nos hace visible en una sociedad, el que recibe respeto se siente válido. La empatía es la capacidad de comprender la situación del otro, abrazar la fuerza de su espíritu sin verte arrastrado o inducido por la tristeza, (no es sentir pena, ni lastima) es tener la fortaleza interior para acompañar, comprender y sentir compasión por la situación aunque no la estés viviendo. Sumarle a su vida energía y presencia. Honestidad es uno de los pilares que se forjan en el humano que ayuda a ser creíble este valor va bastante alineado con responsabilidad, cada uno de nosotros tenemos que desenvolver un papel en esta sociedad. Según el grado de consciencia y el grado de sabiduría “almica” que cargues en el interior será la capacidad que tengas para sentir la responsabilidad con la que enfrentas tu día a día. Si abrazas algunos de estos valores de seguro conoces la equidad. Todos somos elementos de esta vida, la calidez, la esencia que decidas aportar marcará una diferencia, aunque solo sea a una persona… Haz que se contagie la buena energía.

Con la estrofa abierta… Valores – (c) – ~Forever Aileen~

•Sin Miedo•

Los felinos andan sueltos esta noche merodean a sus presas, aun cuando no tienen la certeza que esta noche comerán. Los temores de los impacientes recorren en las calles, los bosques han quedado desiertos. Todos corren hacia la misma dirección, como manada de lobos aullando hacia el firmamento. La audacia de los salvajes no se puede descifrar, los humanos reúnen su equipo en la búsqueda de sobrevivir. Parece que no se dieran cuenta que se están ahogando en el miedo. El peligro se ha instaurado en sus cerebros, como quien mide la extensión de sus actos con solo su verborrea. En la acción duermen tapados por la contaminación que atemoriza el placer de dormir, en la calle andan cubiertos, con cuchillo en mano. No hay guerra…, más que la que se hace con el espíritu. Resistencia se vuelve una batalla que no tiene contrincantes. Dale un: ¡Sí a la vida! …, y un no al pánico generalizado colectivo. Que las bestias más peligrosas caminan en dos piernas, y se alojan con su discurso en sus cerebros.

•In~coherente•

Estoy viendo mi propia incoherencia. Es un gran ejercicio mental, obsérvate desde afuera. Sentir lo que te corroe por dentro, y tener la oportunidad de estar en un círculo con vivencias diferentes, con rupturas, emociones, elocuencias distintas. La diversidad de los seres vivos en especial de los humanos es magnífica. Romperme con el decir de los demás es casi un deporte para mí. Experimentar el sentido de pertenencia sin huir, sin lacerar lo esencial es jodida~mente complicado. Sin embargo, no le quita la trascendencia que tiene a nivel más energético, emocional y por supuesto en el cuerpo. Verme con los ojos de otros, me enseña, escuchar como perciben mi sentir me expande. Comprendiendo lo que me falta, soy menos cruel con el otro. Sabiendo que los otros no ocultan sus incoherencias, que son más condescendientes con los comportamientos de los demás, por tener un recorrido con su propia esencia. Me invita abrir mis puertas, a tener que reinventar nuevas formas de comunicar, de sentir y explorar. El otro no es exacta~mente un igual, pero si nos muestra lo mucho que podemos despojar, sanar, evolucionar. Según esta vida es cambio, ciclos así mismo somos múlti~cambiante. Es grandioso poder sostener nuestras diferencias e ir hacia algo más coherente.

~Con la estrofa abierta~ {el cuerpo}

Un cuerpo nunca está conforme si la realidad que lo rodea lo estremece, lo culpa, lo señala…

Haciendo un taller de escritura íntima, cuanto más me adentro a los estudios, más me rompe. Siempre vi una sola cara de el juicio corporal, una sola fijación quizás por mi propia vivencia como persona obesa. Adentrarse a las lecturas sentir lo disruptivo del género también es complejo. Ver todas las dimensiones de cómo somos los seres humanos, desde donde juzgamos los cuerpos. Toda las cirugías que se vuelven enfermedad, las obsesiones que distorsionan el concepto de la “belleza”. El mundo que se mueve detrás de toda la debilidad psicológica. Es espeluznante… Que mucho como humanos tenemos que abrirnos. Hoy, lo hablaba con la psicóloga todo lo que estamos viviendo, seguimos viendo la miseria del ser humano. La empatía en ocasiones parece irse de paseo, un paseo demasiado largo que se pierde de regreso al cuerpo que alguna vez habitó. Tantas desfiguración mental, tanto misterio recorriendo las cabezas. Cuanto miedo habitando las habitaciones que rugen desesperadas. El cuerpo es un lugar donde se asienta todo la esencia, el cuerpo siente, está ahí/ aquí para ser manifestación, más allá de las “imperfecciones”. Más allá de los años las cicatrices o accidente, si aún algo de ti, está palpitando. Será motivo no para vendarlo, queriendo ser otro ser…, sino para gozarlo, aprovechar que aún estás aquí en tu hoy. No somos la carne con las cuales se comercia, vendiendo las aflicciones para ser una suma más. La intimidad que sostienes en tu piel quiere salir, abrirse camino como lo hace la naturaleza aunque le tiren asfalto, siempre se abre camino.
Vive…, arráigate…, siéntete…, ofrendate a tu existencia.