•Diversidad amorosa•

Es tu cumpleaños,
y el mío.
Soplar las velas
de tus pezones excitados.
~Estremecerse~
Lamer la delicia
del volver al placer.
Tus carcajadas
son latidos cálidos,
de donde emerge la vida.
Tu piel emana olor
a hembra sedienta.
Despierta como
mis adentros al nombrarte.

~Aileen~

•¿Quién eres?•

Estamos construidos de imágenes.

Justo lo que no muestras es lo más auténtico.

Lo que no todos pueden tocar, y quizás solo lo entregas a unos pocos.

Ese respiro que compartes en el momento más íntimo.

La mirada complaciente, o la hermandad de una amistad verdadera, o quizás en la sonrisa, y aún así son cosas que se exhiben.

¿Quien eres tú más allá de lo que crees que te representa?

¿Quién eres cuando no te exhibes por medio de la tecnología?

¿Quién eres cuando no hay luz, y no hay internet?

¿Quién eres cuando te bajas del vehículo, y te apartas de tu hogar?

Probablemente lo sabes…, si nada de esto es vital para compartir lo que llevas por dentro, y puedes amar a otro ser vivo.

Hay mucho de ti, de otros y hasta de mí… más allá de las pertenencias.

Creo en que seremos capaces de evolucionar, aunque siempre habrá de todo y es necesario que exista.

Creo que veremos nuestra especie reconciliada con la esencia de lo que nos hace “especial”.

Con parte sensible, pensante, errante, profunda y espiritual.

~Aileen~

•Entrégate•

Cuando el silencio se apodere

de los espacios dónde solían haber voces.

Cuando el compás sereno

sea el que acurruque las sensaciones.

Cuando el único gemido

sea el susurro de la respiración.

Cuando los latidos de las entrañas,

entonen melodías esperando

la caída del sol.

Cuando el río recorra por la piel,

y los poros sea hagan miel.

Cuando se asome el brío

de la luna y puedas sonreír.

Cuando todos los acordes

despierten los sentidos;

inspira, ofrenda, y abraza el regalo

que te fue concedido.

~Aileen~

~Trance… oye…tú~

Registrado 2 de julio de 2019 a las 1;59 am
Le escribo al desierto allí
donde está la leyenda de las escaleras al cielo.
Sólo tú…
como llamarte por tu nombre
o como ente, para mantener tu anonimato.
Sí,
(. ..)
tú,
sabes cuantas veces
he subido las escaleras al cielo.
Con carencias propias,
con creencias ajenas.
Con gigantes expectativas
¿por qué no?
Quién hizo las reglas de la vida
“unos Dioses” o unos lacayos condenados.
Los que se arrastran
los llaman gusano
y los que doblan las rodillas
¿cómo se les dice?
(. . .)
¿cultivadores de Fe?
Oye,
tú ente que aún me visitas
entre tantos espíritus…
¿para qué me inquietas?
Oye,
tú te llamaría por tu nombre
porque lo tuyo y lo mío es familiar.
Dejé de doblar rodillas para súplicas,
y puse la energía en acción…
Oye,
tú, le envías “aishiteru” desde el otro lado.
Que grande es el amor que perdura,
más allá de la vida
y aún así resopla en los oídos del canal…
Sigo siendo el “puente”
aunque reniegue,
y voltee las noches
a las tres de la mañana para bendecir.

~…venero~

Idolatro a la muerte…

No pasa por delante de mi un ser que tenga la tristeza presente, al que no pueda sentir su dolor, y desolación. Casi nunca hablo de esto, porque puede parecer una pretensión, y nada más lejos de eso…, pero lo traigo por la frecuentes preguntas me hacen…, es sobre mi empatía, y de como conecto con el sentir del otro. También me preguntan que si duele esta hipersensibilidad, la respuesta es…, sí, y demasiado. Aprendes a vivir con ella, porque hay situaciones que duelen más como; la indiferencia, la burla o el rechazo. Así que conectar con la muerte o con quién está en un eterno luto, no lo encuentro más doloroso (que no significa que no lo sea). Aprendí, que uno hace el máximo que puede por los demás, mientras estén en vida, incluso cuando no hay excelente comunicación. Darnos a otros reconforta el alma. A muchos niveles, da la serenidad suficiente para empatizar, como otros sienten la muerte. Es un tema delicado, igual que pasa con el tema de las creencias religiosas, son temas que causan heridas…, pero yo, idolatro la muerte medito sobre el tema y profundizo en el. Es cierto que duele el desapego terrenal, puedo sentir el dolor del que quedo vivo, incluso cuando es una vivencia ajena a mi círculo.

La típica frase de que “lo único certero es la muerte” …la siento en cada paso, y respiro que doy, en cada palabra que ofrendo… así sea en los momentos más histéricos y coléricos. Porqué nunca sabré cuándo pasará. Para mi las palabras significan mucho…, es obvio que intente dejarlas marcadas e instaladas en la médula de otro ser humano. Que me equivoco, pues claro, más veces de las que quisiera. Aunque me he arrepentido de algunas cosas, de otras no. Porque también recapacité que esa es la esencia de mi sentir, que conforman todo lo que soy…, a veces, suelo ser muy amable, y conectada con la esencia del otro…, y otras una colérica que no encuentra por dónde ir… así qué si me voy hoy o mañana de esta vida.

Todo lo que he querido decir está escrito, y dicho, porque según escribo que se me da mejor que hablar, así mismo divulgo mis cariños; mis rabias y todo lo que siento… por eso idolatro a la muerte, porque me mantiene concentrada en la energía, y en que me voy a morir, por lo tanto busco hurgar en lo esencial, y puede ser equívoco, pero es lo que para mí tiene sentido compartir.

Aunque muchas veces me he querido morir, debido a los dolores físicos, y a las depresiones. Estoy aprendiendo de los que ya no les queda tiempo, pero quieren estar…, entonces intento no aferrarme a la idea de que quiero morir, para aprovechar el tiempo, antes que se me caduque mi fecha.

Eso sí, espero que la parca, bese rápido, no me deje entre suspiros, ni divagando entre la vida y la muerte.

La idolatro porqué se que es de lo único que no podré huir.

~…turbulencia en el alma~

Sus huesos crujen

y mi esencia se va disolviendo.

El instante es perturbador,

es como andar adentro…

Entre los tumultos de su ser acongojado.

Agonía, temor, lágrimas silentes.

Se estrujan en el quejido de su pecho.

(. . . )

Turbulencias se han roto los hechizos.

No alcanzan las bendiciones, ni los rezos.

No comulgaron los seres celestiales.

Ni quisieron obrar el milagro.

Queman mi espíritu con este infortunio.

Crueldades del creador…

Arremete voraz, y salvaje.

 

~Aileen~