•Cotidiana•

Flácida lengua me acoge en sus aposentos cuando el malestar se acerca.
Estoy detrás de las telas ocultas en el contoneo de los que no habitan ya este plano.
El viento se mece en mi cuerpo, el columpio es el festín de mis órganos.
Hierve sin fiebre el monte sabe a azufre un pico que dejó su filo en cuenco.
Aguas turbias que solo sirven para hablar del asco que provocan.
Garzas parada sobre mi cuerpo quitando garrapatas que ya están muertas de tanto veneno.
Los grillos de mis pulmones murieron con la indiferencia de mi pobre cotidianidad.

~…honrar el amor.~

Estar desde un lugar privilegiado podría ser estar dentro de lo que creemos que es hermoso. A veces, la vida te permite apreciar la dicha de otros por un pequeño espacio, incluso puedes ser invisible para el resto. Solo tú sabes que estás ahí en medio del respiro, de las risas e incluso hasta en eso que según la vida no te permite forma de saber… y puede que te tilden de que traes un sentir equívoco, o que te pasas la vida inventando historias. Por suerte, esta no me la invento, y si fuera un invento de mi imaginación le honraría para que me llevara a más historias así… que me inundara mi estancia de sollozos amorosos.
Le pediría que me dejara admirar más la sonrisa inocente. Sentir gratitud y abundancia en el ser son palabras muy grandes, emocionarme y sensibilizarme hasta puntos insospechados, ha sido un maratón de estar…, sin estar. Mis ojos se han derramado sobre el papel, sobre los árboles, bajo un cielo que solo lloviznaba. Me veo como la libélula con el alma volando en perpendicular al sol. Como un salto cuántico me invito a mi realidad y a quedarme aquí… a saber emocionarme, vivir la alegría como una estación en la que doy dos pasos al frente y bendigo la criatura, tres más y honro a su padre. Voy cinco de regreso a mi lugar. La vida me ha dado muchos privilegios, no quiero ser la egoísta que solo grita las inquietudes. Ni perderme en el tumulto de una multitud, porque tengo claro que detrás de todo esto hay un proceso de vida. Puedo seguir el pálpito del sentir aún cuando quisiera renunciar. Desde ahí, siento la gratitud de un día más… y era el día donde dos se afianzaban al amor, al crecer, a lo único a lo inseparable que es ser padre e hijo. Hoy, dejaron huella en el multi~uni~verso, de seguro muchos más niños hoy rieron aún cuando no tenían motivos, porque todo puede ser expansivo y bondadoso cuando de energía se trata.

~con admiración Aileen

•…mermelada fresca•

Tu vientre abultado revela
toda las hembras que te habitan.


Tu cabello enmarañado entre las sábanas
con tu olor a mermelada fresca.


Tu mirada absorta en mi piel re~tumba
en mis umbrales.


Tus pezones de chocolate
tan feroces y tímidos a la vez.


Tus piernas bañadas por tu gruta roja.


Manifiesto de mujer palpitante
exquisito placeres derramas
sobre mis instintos salvajes.

•…Invisible •



Montañas masticando la blancura de las nubes. ⁣
El eco del sollozo estirado sobre la cima verde.⁣
Gnomos subiéndose por los dedos invisibles.⁣
El valle tiene intrínseco el deseo el lago se deja ⁣
contonear por los reflejos. ⁣
Llega el gris de unas nubes inconformes se derrama.⁣
No parece que le llueva en la cueva donde sobrevuelan⁣
los pájaros dolidos. ⁣
Algunas presencia se duermen en las cosquillas
de los que disfrutaron el éxtasis de los que respiraron la hierba. ⁣

Invisible – (c) – ~Forever Aileen~

•~…silueta de salitre~•

Abrace la nada pensando que eras tú.
Embriague mi cuerpo con la brisa sintiéndote.
Bebí del manantial tragando la esencia saboreando.
Me arrodillé frente al latido de Gaia,
contoneando con los dedos con la fe ciega que tú estabas allí.
Le creí a los seres que co~habitaron mis espacios.
Solté los anclajes emocionada, me subí en la barca que enunciaba alegría.
Sin miedo a las tormentas que se avecinaban, confié en el sentir.
Las marejadas traían consigo la muerte, yo resistía…, emociones del querer.
Pasaron los días, aunque te veía en el amanecer y jugaba con tu silueta de salitre.
Era una proyección de un parpadeo que sigue con ganas de vida.

•…su firma•

(. . .) esa promesa añeja como sus años.
Allí se vislumbra la silueta de su tiempo,
aquel olivo en la cercanía de su mar Mediterráneo.
Él, siempre lo ha observado y sentido como una mujer,
habla del vaivén de sus hojas y sus frutos agrios.
Bajo su sombra el amor se vuelve más amor.
Las ramas son las cosquillas extras del estímulo.
Un paisaje idílico junto con su ser, allí yacen las firmas invisibles.
su casa está llena de su poesía y sus latidos colmado de gemidos.
El poeta duerme poco…, tiene su estudio lleno de libros.
Cita a Cohen y Juarroz, porque vive en la verticalidad del verso femenino.
Su beso es poético aunque no por eso deja de ser venenoso.
Sin antídoto vuelvo a él…, sin saber si sobre~viviré,
me recuesto sobre su tronco y me dejo morir.

~…Gladys~

Ella, entra en la oscuridad de su ser. ⁣
Tanta luz de fondo la deslumbra
es por eso que se voltea con la mirada ⁣
confusa e inquieta hacia el espejo. ⁣


Le rugen las entrañas, ⁣
se sostiene en el abrazo amoroso…, ⁣
su corazón palpita, al igual que cuando baila. ⁣


No hay movimiento es la profundidad de su esencia, ⁣
rasgando sus adentros pidiéndole más… ⁣
Esa sensaciones que por primera vez ⁣
encuentra en ella, y solo le pertenecen a su ser.⁣


Tantos años…, de búsquedas sin embargo, ⁣
estaba ahí solo necesitabas detenerse frente al espejo. ⁣
Tiene un festejo de emociones y sensaciones.⁣


Se derrumbó…, gimen sus adentros reclamando. ⁣
Llega gateando una vez más al espejo, ⁣
mordiéndose los labios hasta doler tocando su rostro, ⁣
diciendo esa “soy yo”.⁣


Vuelve a abrazarse…., se va despejando la bruma,⁣
que le impedía ver su verdad.⁣
Su cuerpo deja de parecer una noche sin luna.⁣


Escucha la música de su sentir, ⁣
contonea su cuerpo, se deleita con el sol. ⁣


La brasa de sus latidos femeninos impregnan su piel. ⁣
Siente cada contoneo, cada paso…, ⁣
se re~conoce en la abundancia y expansión. ⁣


Desde este instante empezó a trazar su brújula interior; ⁣
hace su manifiesto más profundo y honesto. ⁣
Celebra su vida…, como si bailara un tango.⁣
.⁣
.⁣
.⁣
Fotografías de Gladys

•…estima•

Ven…,
que te hago el cuento de la estima.
Esa…,
que parece un muro indestructible.
Ella…,
la de los ruidos, la que no duerme.
Sí…,
a la que le tejieron los ovarios.
Ajá…,
sí, invade, duele, ruge.
Se sabe…,
que la desangraron por la espalda.
Es un lamento…,
con trozos de carnes al descubierto.
Sí…,
hace años le robaron todo.
Desde…,
entonces solo siembra.
Porque…,
detesta la fragilidad del ser puesta,
al servicio de los “poderosos”.
Ahora…,
puede frotar sus libertades,
arrebatarse de darse…
Aquí…,
solo he empezado la historia.

•…me llaman bruja•

Me llaman bruja…

Cuando me ven en las noches sin lunas invocando las notas de la naturaleza. 

Mientras me tatúo con sangre bendita de mis entrañas los siete puntos energéticos… 

Gritan mi nombre…, cuando trazo con sal mi círculo de protección, me descalzo, con mi velo blanco me entrego a la Sabiduría.

Escucho el quejido del bosque, el coro de las hadas entonando la majestuosidad del viento. 

Bendigo el instante…, en el que  firmamento es el espectáculo palpitante, que me consumen.

Danzo los designios de los Druidas. 

Duermo sobre la intensidad de la tierra, arropada por las hojas desprendidas…, temblorosas se hacen parte de mi cálido cuerpo.