~…venero~

Idolatro a la muerte…

No pasa por delante de mi un ser que tenga la tristeza presente, al que no pueda sentir su dolor, y desolación. Casi nunca hablo de esto, porque puede parecer una pretensión, y nada más lejos de eso…, pero lo traigo por la frecuentes preguntas me hacen…, es sobre mi empatía, y de como conecto con el sentir del otro. También me preguntan que si duele esta hipersensibilidad, la respuesta es…, sí, y demasiado. Aprendes a vivir con ella, porque hay situaciones que duelen más como; la indiferencia, la burla o el rechazo. Así que conectar con la muerte o con quién está en un eterno luto, no lo encuentro más doloroso (que no significa que no lo sea). Aprendí, que uno hace el máximo que puede por los demás, mientras estén en vida, incluso cuando no hay excelente comunicación. Darnos a otros reconforta el alma. A muchos niveles, da la serenidad suficiente para empatizar, como otros sienten la muerte. Es un tema delicado, igual que pasa con el tema de las creencias religiosas, son temas que causan heridas…, pero yo, idolatro la muerte medito sobre el tema y profundizo en el. Es cierto que duele el desapego terrenal, puedo sentir el dolor del que quedo vivo, incluso cuando es una vivencia ajena a mi círculo.

La típica frase de que “lo único certero es la muerte” …la siento en cada paso, y respiro que doy, en cada palabra que ofrendo… así sea en los momentos más histéricos y coléricos. Porqué nunca sabré cuándo pasará. Para mi las palabras significan mucho…, es obvio que intente dejarlas marcadas e instaladas en la médula de otro ser humano. Que me equivoco, pues claro, más veces de las que quisiera. Aunque me he arrepentido de algunas cosas, de otras no. Porque también recapacité que esa es la esencia de mi sentir, que conforman todo lo que soy…, a veces, suelo ser muy amable, y conectada con la esencia del otro…, y otras una colérica que no encuentra por dónde ir… así qué si me voy hoy o mañana de esta vida.

Todo lo que he querido decir está escrito, y dicho, porque según escribo que se me da mejor que hablar, así mismo divulgo mis cariños; mis rabias y todo lo que siento… por eso idolatro a la muerte, porque me mantiene concentrada en la energía, y en que me voy a morir, por lo tanto busco hurgar en lo esencial, y puede ser equívoco, pero es lo que para mí tiene sentido compartir.

Aunque muchas veces me he querido morir, debido a los dolores físicos, y a las depresiones. Estoy aprendiendo de los que ya no les queda tiempo, pero quieren estar…, entonces intento no aferrarme a la idea de que quiero morir, para aprovechar el tiempo, antes que se me caduque mi fecha.

Eso sí, espero que la parca, bese rápido, no me deje entre suspiros, ni divagando entre la vida y la muerte.

La idolatro porqué se que es de lo único que no podré huir.

~…turbulencia en el alma~

Sus huesos crujen

y mi esencia se va disolviendo.

El instante es perturbador,

es como andar adentro…

Entre los tumultos de su ser acongojado.

Agonía, temor, lágrimas silentes.

Se estrujan en el quejido de su pecho.

(. . . )

Turbulencias se han roto los hechizos.

No alcanzan las bendiciones, ni los rezos.

No comulgaron los seres celestiales.

Ni quisieron obrar el milagro.

Queman mi espíritu con este infortunio.

Crueldades del creador…

Arremete voraz, y salvaje.

 

~Aileen~

~…mi tronco tiene tu huella.~

18 de junio de 2019.

….en sala de espera del centro de salud mental, veo un e~mail…, agradecí estar allí… sino fuera así difícil hubiera sido gestionarlo…, luego de leerlo…,escribí…

(. . .)

Tanto tiempo sin ti.

¿Cuánto estuve esperando?

…aunque fuera una palabra.

Llevé meses pensando

si de alguna forma

positiva me recordabas.

Si no fui…, solo una

inspiración falsa.

Al final…, me rendí…

Aunque, tú sí vivías en mí.

Hoy, veo tus escasas letras,

sacando menos de un minuto.

Y no sé…, si dices mucho con tan poco.

Sabes que pudiste quedar en silencio,

como inerte en mi tiempo.

Igual que cuando decidiste deshojarte,

solo para mi….

Permítete fluir con el viento

que la lluvia te unja y bendiga.

Sigue creando nuevos retoños

por la existencia, mientras la vida te lo permita.

Ahora,

solo puedo mirar tierra adentro

donde evidentemente

hay semillas y frutos tuyos,

la resguardaré con infinita gratitud

y amor…

Mi tronco tiene mucho escrito

de los momentos en que rozaste todo mi interior.

Solo que ahora no puedo acobijar.

Porque la última vez, que podaste mis ramas

quede derramando savia, y aunque

mi tronco gritó tu nombre,

y por tu presencia lo ignoraste.

Dolió hasta lo más profundo

me deshice por completo.

Al punto que mis ramas

no retoñaban nada de mi esencia.

Fueron meses sin sombra

que me protegiera del sol,

sin hojas que me ayudarán contra la lluvia.

Fue mucho tiempo temblando por tu ausencia.

Hasta el punto de perder la fe en otros.

Morí demasiadas noches

en las que me tenían que sedar,

muchas noches en las cuales llegaba el amanecer,

y no podía despertar.

 

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•…siempre te desearé lo mejor, en mi habita mucho de ti, de alguna forma eso te eterniza al menos mientras yo resista en la vida.•

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PD. En el trabajo que hace la profesional conmigo, me deja llevar mucho o sacar mis escritos… así que ella escucho estas líneas y como le había comentado en varias ocasiones que necesitaba cerrar ese sentir tan herido, me respondió necesitas darle un final muy al estilo de Aileen, y añadió; este escrito inesperado es un buen comienzo. También una serie de consejos muy valiosos los cuales no esperaba del sector de salud mental. Que tienen que ver mucho sobre los momentos equívocos, sin embargo con tanta sensibilidad que me parece increíble.

Escrito y fotografía por ~Aileen~

•~…su giro me gira~•

Sus ojos no visualizan la luz,

pero su cuerpo sabe donde está el esplendor.

Sus manos consiguen mi excitación,

mis pezones estimulados son leídos,

de la misma forma que hace con el braille.

Su lengua fluida rebosa en sabiduría

e intuición que lo guía en sus ceguera.

Conoce el pálpito de los adentros,

como buen músico,

y como autor conoce las rimas

que nacen en el vaivén.

Su oscuridad no hace más que iluminar,

mi dicha de mujer.

Él se mece como los girasoles,

en busca de la luz más intensa.

~Aileen~