• “abracadabra”… oportunidad•

…estar cerca de la muerte de alguna manera siempre nos conecta con esa esencia de vivir el momento.

…aprovechar las oportunidades, desconectar… para encontrarse con ese sentido más conectado interior. En otras ocasiones no me hubiera movido.

…los “no” se acabaron para mí… al no renegar de todo lo que soy el merecer, se abrió parecería que están haciendo “abracadabra” … todo lo que tengo me acompaña, así que viajo ligera solo con la aceptación de mis sombras, y los que deciden bailar con la coja. ¡Agradecida!

•~…leer~nos~•

Me llegó esta preciosidad de libro, y es puro arte. Leo casi siempre en formato ebook, pero nada se compara a tener un bonito libro lleno de ilustraciones, tocarlo, olerlo. Sentir la magia con el que fue creado.

Leer~nos, es compartir~nos, entender~nos, fluir y crecer~nos… por dentro.

¡Gracias, Gracias!

~Saltar…soltar~

Nos despedimos de capas de nosotros mismos.

Tensiones intrínsecas en el cuerpo, ahogados.

Cuantas veces se quiere saltar al vacío, sin juicio.

Nuestros pies parecen estar anclados a las carencias.

La incertidumbre se respira ansiosa, desea moverse con el viento.

Existe sabiduría en los viajes de la esencia, esa que dicta con emoción.

Desnudarnos frente los desafíos, suelen ser excitante.

Los pensamientos…, tus células insiste en ir por más, renovarse y vencer.

Dejar atrás todo lo limitante, aunque toda las tempestades anuncien probabilidades de huracán.

Aprendes a cómo refugiarte… a dominar el vacío que produce el ojo del fenómeno.

Cuando cambian los vientos, arrasa…, confías en las enseñanzas de la naturaleza.

Vuelves… a tu centro.

~Adoctrinar~

Su quejido retumbaba aunque no se sabe cuanto tiempo estuvo ahí…

Su cuerpo se oxidaba al igual que la propiedad.

El olor que emanaba aquel terrible lugar era a mogote de pantano.

Comía de los insectos que venían a su excremento.

Sus uñas y su pelo había crecido era una enredadera sobre su cuerpo.

Se arrastraba para moverse, dormía encima de lo que alguna vez fueron los armarios.

Aullaba cuando quería expresar algo.

No se le reconocía el sexo, se restregaba contra los que le salvaban.

Su instinto hacía que todo fuera expresiones corporales.

Mordió a los rescatistas, a uno de ellos le hizo daño.

Al sentir el sabor a sangre se le pegó, a comerle a trozos.

Tomaron medidas para detener su comportamiento.

Le drogaron, le bañaron, y le encerraron…, pero esta vez para estudio de la ciencia.

Me pregunto; ¿cuál de los dos encierros fue más peligroso?