•~…aún no es suficiente.•~

•~…no es suficiente con respirate, oírte, olerte…, anhelo estar en tus adentros.~•

~…dejar~se llevar~

Algunas entradas nunca tienen salidas, ni reposo.
Cuando llevas tiempo conociendo el sentir, sabes cuáles son esas sensaciones; es parte de nuestro sistema natural, nuestro ser tiene la inteligencia de seguir o detenerse delante de ese re~clamo. El movimiento de Inter~cambio energético será imparable. Es un río que en cualquier instante puede salirse de su cause e inundar todo. Son esas corrientes vivas que empujan lo que lleva tiempo estancado. Cuando se calma es el reflejo en el cual te puedes mirar. Conoces bien los puntos donde saltarán los peces y los imitarán, las risas inocentes e imparables y algunas llenas de fuerza. Las paradas forzosas, los sentires extremos, la emoción de que la corriente nunca terminen. Es muy fácil dejarse llevar flotar sin salva~vida. No tener la certeza de nada se convierte en el sostén del día a día. De que serviría querer salirse de esta divinidad, si puede ser que en la próxima lluvia nos desborde~mos, y alguno de los dos o ambos quedemos fuera de la delicia de estar empapados.

•Rebeca•

…el péndulo entre tus manos,
las hechiceras se reunieron a tu alrededor.
Invocaste palabras sagradas, todo oscilaba.
Las presencias eran esperanza divina.
Mi cuerpo temblaba bajo tu mirada,
los chamanes entonaban sus cánticos.
Las vértebras se acomodaban
bajo tu nombre mi ser palpitaba sintiendo la fe.
Me pedías que confiara y quien lo diría que volvería a la tierra de los druidas…,
a donde nacen las brujas y crecen
ligero el arbustivo del toxo.
Me susurraste ve hacia lo salvaje, y vuélvete
parte del bosque…

•~Mi gratitud~ la vida siempre vuelve a su orden.~•

•~…no son ajenos•

Nubarrones color naranja
estremecían el maullido de la brisa.
Rechinó la tormenta en medio del mar
…se levantaron trombas marinas.
Parecían manos grises
excitadas hacia el cielo.
Destellos coloridos hacían estruendo.
Convocaba a los fieles a creer
que existiría un mañana.
El hoy se había vuelto un ajuste de fuerzas.
Los que sobre~viven…,
ya no son ajenos a la naturaleza
que posee el ser.

•…cuerpo frío… Gaia caliente•

Mirada perdida…, el respiro gélido de una tarde nublada.

Silba la palmera esperando, que los cocos resuenen, robando una sonrisa.

El mar hace su bandeó invitando los pies a danzar.

La calidez de la arena arrulla el mimo que añora el corazón.

Es la naturaleza la que posee la sabiduría, para alentar y transformar el espíritu quebrado.