~Silencio~

Instantes efímeros de ausencias.

Mi mar, mi barca, mi lecho…

mi ser atado a su ancla, a su timón,

a su viento fresco…

Vivo encadenada a la música

de sus adentros, a la melodía intrínseca.

Respiro su aire colmado de fulgor.

Nacen mis rebeldes acordes.

Mi pentagrama está listo para que le grabes

notas y signos musicales.

Estoy entre medio donde surge

la corchea, y la semi~corchea eterna…!

~Aileen~

•El Diario de Reena•

Le daban tres franjas de luz
sobre sus pezones.
Sus cachetes rojizos
llenos de pequeñas pecas.
La comisura de sus labios
invitación constante.
La curva de sus caderas perfecta,
entonan el acorde con el que soñaba
en mis noches.
Su vientre un vergel florido,
su ombligo perfecta oscuridad
que conduce hacia su centro amoroso.
Entrecierra los ojos,
me besa las heridas,
arqueo mi espalda.
~Ofrenda del respiro~.
Benditas manos femeninas
que quitan el llanto del tiempo,
del desprecio, y la miseria de mis adentros.

•Eso es sabiduría•

Me alegro de no haber sido yo la que se inclinó para tocar la puerta.

Tengo la serenidad suficiente para descansar con el adiós.

He acurrucado los laberintos del perdón, y observo mis pies aunque mi cabeza sigue levitando.

Tengo presente en que no he tenido que romper nada, ni a nadie para seguir.

Estoy contenta de que al oírte no ignoré tu llamado, di respuesta, con la sabiduría suficiente.

No involucre nada que pudiera lacerar, ni abrir el pasado.

Se siente bien que cierres la puerta, y entiendas el proceso interior, con el mismo respeto que te entregue.

~Aileen~

~Pre~sentir~

Rodaban los caballos de la feria, las apuestas estaban echadas, esta noche uno de los dos iba a ser “castigado”. Era un simulacro como todos los días que habían fiestas patronales, en el bar unas cuantas drogas el arrebato justo… y luego de vuelta a la casa. Cada uno escribía una cartas quien perdiera le tocaba entregar la carta al otro. Iban arrastrados entre risas y sustancias, discutiendo de quién había ganado. Gané decía él a viva voz. Ella, gritaba no gané yo, y lo sabes, no seas insensato. Vamos Yeye reconoce que gané, lo sabes bien que yo acerté con el número seis. Sabes que es de mala suerte, que hoy cuadra con lo que pasó hace trece años, la tragedia del pueblo, por favor déjame como la ganadora. Déjate de tonterías, trae la carta, déjala afuera, sabes que no pasará nada, ella le ruega y le dice: tengo la certeza que hoy moriré, ¡por favor, por favor! Si tú fueras el perdedor no te pasará nada. Él le vacila creo que no escribiste la carta, y por eso quieres ser la ganadora. Te juro que tengo la carta escrita lo que pasa es que tengo el presentimiento. Déjate de tus bobadas. Deja la carta sobre la mesa y ve a bañarte voy a buscar la caja. Ella vuelve a pedirle… ¡No lo hagas! Él abre la puerta que da al sótano, estando abajo le grita; Yeye no está la caja. Empieza a maldecir esta maldita mujer tramposa, porqué quiere cambiar las reglas del juego. Dónde la habrá metido, sigue buscando. Sube furioso, no encuentra la caja en la cual el perdedor se tenía que meter adentro por esa noche, mientras el otro hacia el simulacro del funeral, al mismo tiempo leyendo sus últimas palabras. Yeye desapareció, y la caja también. Él, enfurecido siguió bebiendo, maldiciendo e ingiriendo drogas. Quedó rendido en el piso de la cocina. Eran las siete de la mañana cuando despertó buscando a Yeye. Era muy tarde para ir con sus compañeros a pescar. Desde su casa se veía la orilla, como es verano no le sorprende tanta multitud. Lo que llamó su atención era los policías y el rescate. Bajando la pequeña calle que lo llevaba a la orilla sus amigos pesqueros le miran con asombro.

¡Yeyeeeeeee!

El cuerpo en la caja en forma de tumba… la escena ya de por sí era extraña. Dentro en la tapa decía: te lo dijo cabrón.

Lloraba no haberle dado importancia a los presentimientos de su Yeye, que nunca fallaba.

~Aileen~

•Pezones•

Hace muchos años hicieron este mural en una salida hacia la autopista, no pasó mucho tiempo en el que algunos ofendidos decidieron pintarle encima de manera horrible líneas blancas que taparán los pezones. Veo muchas críticas en las redes sobre la prohibición, por mostrar los pezones de nosotras las mujeres, incluso por amamantar en lugares públicos. Esto ha repercutido al arte también. Este mural fue reconstruido con las fotografías de las mujeres que decidieron hacer protestas en ese momento, que apareció destruido el mural. Ahora el area de los pezones aparecen las que hicieron la protesta mostrando sus pezones por medio de las fotografías tomadas frente al mural.

Me encontré con la fotografía, me sigue pareciendo un arte precioso.

Nota:

*Creo que la había subido antes pero no estoy segura si con la remodelación que le hicieron con las fotografías o está que es la original.

~Sin acongojar~

Nombró siete veces
los juramentos.
Librando la vulnerabilidad
que tambaleaba su existencia.
Tenía la opción
de cruzar el portal o quedarse.
Permaneció inmóvil
al percibir un mundo sensible.
Estuvo allí,
observando el cruce de las almas.
Inmune a los gritos desesperados.
Cerró los ojos
murmuró extraño lenguaje.
Se aquietó
el aullido de los vivos.
(. . .)
Y los espíritus
volvieron a yacer en la quietud.

•Jodidos•

Llegué a la farmacia a recoger las medicinas de mis padres, y las mías. El farmacéutico me pregunta los nombres, y le digo; me llevo la mitad de la farmacia entre mis padres y lo mío…, añado estamos todos jodidos. Me responde; “jodidos pero unidos, no es lo mismo estar jodido y solo…, que jodido y en familia”.

Me dio reflexión para rato, y razones para agradecer.

Es que hasta de lo jodido salen cosas buenas…, pero primero si que jode mucho, hasta que llega el punto que tienes que darle la vuelta a las situaciones. Entonces es como subirte sobre el trote, y controlas al adversario llamado mente.

Créditos al farmacéutico de mi “Pueblo”

~Aileen~