•Ciclón•

(. . .)
Baja presión atmosférica,
vientre hambriento.
Vientos sostenidos
giran de sur hacia el norte.
Cruje la grieta al sentir
la embestida del huracán.
Sacudido el monte
los espíritus se refugian
en el lado izquierdo.
Rebosada la hendidura,
se deslizan por la entre~pierna.

•Sin querubín•

No vine al mundo entre ángeles, aunque esa noche se escuchaban aleteos. Provenían de las gárgolas con sus pezuñas rasgaban los cuerpos de los dementes. Los mismos que decidieron danzar una noche sin luna, con matojos extraños abanicaban las vaginas de seres mutantes. No parian criaturas sutiles, ni especies conocidas. No caían copos de nieve, eran trozos de carnes congelados. El olor nauseabundo acompañado de alaridos, con la ironía de un festejo celestial. Cabellos finos igual que alfileres, venían con la ventolera dejando ciegos a todos. Llegué a la tierra riéndome con la tortura en la lengua, la desdicha puesta en la copa de la maldad. No vine de Querubines. Me habita el horror del necrópolis. Bebo la sangre del delirio de los temerosos, me acobijo con su angustia. Crece el calvario, le hago el desamor a la impaciencia que lo complace. Hago pirueta entre los infieles muertos.

•…cuerpo frío… Gaia caliente•

Mirada perdida…, el respiro gélido de una tarde nublada.

Silba la palmera esperando, que los cocos resuenen, robando una sonrisa.

El mar hace su bandeó invitando los pies a danzar.

La calidez de la arena arrulla el mimo que añora el corazón.

Es la naturaleza la que posee la sabiduría, para alentar y transformar el espíritu quebrado.

•…tramo final•

Me urgía el adiós
que se quedó en la garganta.
El abrazo inconcluso,
las conversaciones pendientes.
Un tumulto de decires me quedan aquí,
en conjunto con lo más esencial.
Me quede rota
sin poder acompañar tu tramo final.
Sin hacer una plegaria en tu oído,
para que sintieras el afecto.
Nos quedamos con los compromisos encimas.
Se quedó el sollozo de la familia,
el espanto del sonido que anuncia el fin.
Como sostener lo impredecible del instante,
me queda la fuerza de sentirte…
Adentro, muy adentro…,
aquí donde ni la muerte puede apartarte.
Con el influjo de la energía y del amor
mantengo ese algo de ti vivo.

•…de piernas abiertas•

Dejó su zapatillas de ballet por unas sandalias de playa.
Dejó sus pinceles con los que soñaba paisajes perfectos.
Dejó el maquillaje en el primer basurero que se cruzó.
Dejó las palabras extravagantes, con la mitad de su ropa.
Se fue con maleta liviana…, a encontrarse con la playa.
A encontrarse con los paisajes reales.
Ahora, la maquilla el sol, la peina el viento.
Anda casi semi~desnuda, la viste el brío de los días.
Se ve cuasi perfecta en las noches sin luces artificiales.
Ahora…, ríe sin el whiskey, y sin el vino.
Se siente embriagada y penetrada por la vida anda de piernas abiertas.

•…besar y versar el alma•

Deslumbró mis barrotes
esos que yacían en la penumbra,
de mis goces pélvicos.
Allá donde mi cuerpo
se sentía seguro y saciado…
No tocó un pliegue de mi cuerpo.
No me regalo una sola caricia física.
Ni tan si quiera mojo mis labios.
Sin embargo, me Rocio la Vida
con detalles.
Me dibujo un corazón;
sobre mi lado izquierdo donde
el latido es verdadero.
Me posó sobre el vergel, de su mundo.
Me trajo piedras escritas con cunjuros de ((Bien~estar)).
Me envió cartas secretas.
~Palabras codificadas~.
Me vistió de pétalos,
ofrendó su tiempo.
Su mirada sostenida
con la mía un llamado a lo auténtico.
La compasión de su Sabiduría,
que se esconde en la comisura
donde termina su sonrisa.
La inmensidad de su Ser…
Enamorada, y ésta vez descubrí
que era capaz de Sentir…
La energía me puede, me supera,
me hace crecer.
El amor; te hace besar y versar
el Alma del ser que Amas…!