•Des~unión•

Tinieblas en el interior.
(. . . )
Ella, vive en la cúspide
donde los pájaros maligno
sobre~vuelan.
Hace hechizos para los
pobres de alma.
 ~Todos le temen~
(. . .)
Pensando que es ella,
la que trae la neblina.
Lo único que hace es
tragar~la, para liberar~los.
A bajo en el valle juegan
los sirvientes, parecen
inocentes…
El fuego se consume,
los seres crean espirales de colores.
Los pájaros son el puente
que los guía hacía la sanación…!
Todos quedaron
Ungidos en un mundo
….Inconexo!

~Silencio obligado~

~Silencio obligado~
El silencio obligado
es ese que lastima
te lacera haciéndo~te
llorar lágrimas negras…
Nací con voz y tú
me silencias…
No te basto con maltratar~me
con tu silencio, ahora me condenas a mi
a padecer de lo mismo.
Me has extirpado y sellado
los labios, castigándo~me sintiéndo~te
con derechos sobre mi…
Hemos luchado y he optado
por dejar que te sientas victorioso
mirándo~me a los ojos y sin labios
te sientes satisfecho pobre infeliz
jugando a ser villano, si tus juegos
sucios, te tienen el alma enjaulada
y miserable.
Mientras tú ríes, yo lloro
mi dolor es por ti…
Muchos dirán que la enferma
soy yo… quizás no lo entiendan
y sufran, gritando por mí…
Pero, yo me apiado de ti
 de tu pobre ser lastimado.
Me quitaste la voz que se escucha
sin embargo, la voz de mi interior
 la que clama y pide por ti… esa
 voz no me la puedes quitar…
No la puedes callar,
no puedes cambiar mi interior
que sigue lleno de luz.
Encontré otra forma
de tener voz
donde jamás podrás
darme silencio obligado.
La voz del corazón,
la voz del perdón,
la voz del alma,
la voz que se manifiesta,
a través de las letras.
Dejando que mis lágrimas negras
se convierta en un cristalino manantial,
lleno de mi luz en el cual no puede
habitar un Silencio Obligado.
~Aileen~

•Lágrimas Negras•

Lágrimas negras
cabalgan sobre mi piel.
Mis poros transpiran
cada sensación de dolor,
que posee mi alma.
El ácido de mis adentros
calcina mis ovarios.
Esta noche de Luna Negra
mi espíritu oscuro, se retuerce
en agobios…
Escucho la percusión y el coro
de la bruja…
Con sus hechizos trastoca,
los vicios de mi cuerpo.
~ Aileen~

~Sin molde~

Soy,
…la matriz de una flor
que no germina.
El rayo que no ilumina.
Soy,
…el ave que no
levanta su vuelo.
La abeja que no
va a su colmena.
Soy,
una frase incompleta.
Una cancion con malas
notas musicales.
El verso lleno de cacofonías.
Soy,
la cumbre en sequía.
La cueva sin estalactitas
Soy,
un cielo nublado
un vientre vacío.
Una barriga sin ombligo.
Soy,
un cráter en el sistema.
La errante justicia ciega.
Soy,
espíritu vagabundo
falto de todo…
Emergí de la tierra
y me llaman…
¡Ser Humano!
~Aileen~

~Órbita Celeste~

Tiemblan mis entrañas.
Los ruidos del uni~verso,
zumban haciendo eco
en mis vacíos existenciales.
Estelas brillantes, rodean
mis curvas, viajan en fuego;
hasta que hacen contacto
con mi Ser.
El agua de mis adentro
un constante derrame.
Esparciendo esferas
que se desvanecen…
~((Des~ple~gan))~
Globos de helio, que se pegan
al techo de mi habitación fría.
Se revientan con mis rabias..
Y mi voz, se vuelve aún más
extraña…
Respiro el absurdo instante,
desorbitado de mi mundo
lleno de dudas…
Un cuerpo Celeste vagando
en mis turbulentos sentires;
muero en el intento de agarrar~me
a lo Eterno….
~Efímera quimera~.
Y le digo a mi corazón,
no llores, las lágrimas nunca
traen a los seres inter~galácticos.
No te lamentes, tonta…
Todo se acaba.
No te aferres que nadie te abrazará
la herida…
No maldigas, lo que no puedes cambiar,
que aceleras las partículas y la destrucción.
Concéntra~te, da vuelta dentro
de la órbita correcta, y vuelve…
¡Al Amor! 
~Aileen~

•El Diario de Reena•

Le daban tres franjas de luz
sobre sus pezones.
Sus cachetes rojizos
llenos de pequeñas pecas.
La comisura de sus labios
invitación constante.
La curva de sus caderas perfecta,
entonan el acorde con el que soñaba
en mis noches.
Su vientre un vergel florido,
su ombligo perfecta oscuridad
que conduce hacia su centro amoroso.
Entrecierra los ojos,
me besa las heridas,
arqueo mi espalda.
~Ofrenda del respiro~.
Benditas manos femeninas
que quitan el llanto del tiempo,
del desprecio, y la miseria de mis adentros.

~Sin acongojar~

Nombró siete veces
los juramentos.
Librando la vulnerabilidad
que tambaleaba su existencia.
Tenía la opción
de cruzar el portal o quedarse.
Permaneció inmóvil
al percibir un mundo sensible.
Estuvo allí,
observando el cruce de las almas.
Inmune a los gritos desesperados.
Cerró los ojos
murmuró extraño lenguaje.
Se aquietó
el aullido de los vivos.
(. . .)
Y los espíritus
volvieron a yacer en la quietud.

~La brasa del tambor~

El ritmo del tambor ancestral
retumba el pecho del mestizo.
Los cuerpos danzando
la intensidad del viaje astral.
Los amantes tienen el fulgor
en la sangre…
Ellos, se adentran al contacto
son tempestades de tormenta tropical.
Sumergen sus delirios,
caen sus sudores sincronizados.
El éxtasis se manifiesta
en cada criatura viva.
Danzan las alas de las aves.
Y los enamorados
terminan su acto celestial.

~Trance… oye…tú~

Registrado 2 de julio de 2019 a las 1;59 am
Le escribo al desierto allí
donde está la leyenda de las escaleras al cielo.
Sólo tú…
como llamarte por tu nombre
o como ente, para mantener tu anonimato.
Sí,
(. ..)
tú,
sabes cuantas veces
he subido las escaleras al cielo.
Con carencias propias,
con creencias ajenas.
Con gigantes expectativas
¿por qué no?
Quién hizo las reglas de la vida
“unos Dioses” o unos lacayos condenados.
Los que se arrastran
los llaman gusano
y los que doblan las rodillas
¿cómo se les dice?
(. . .)
¿cultivadores de Fe?
Oye,
tú ente que aún me visitas
entre tantos espíritus…
¿para qué me inquietas?
Oye,
tú te llamaría por tu nombre
porque lo tuyo y lo mío es familiar.
Dejé de doblar rodillas para súplicas,
y puse la energía en acción…
Oye,
tú, le envías “aishiteru” desde el otro lado.
Que grande es el amor que perdura,
más allá de la vida
y aún así resopla en los oídos del canal…
Sigo siendo el “puente”
aunque reniegue,
y voltee las noches
a las tres de la mañana para bendecir.

~…turbulencia en el alma~

Sus huesos crujen

y mi esencia se va disolviendo.

El instante es perturbador,

es como andar adentro…

Entre los tumultos de su ser acongojado.

Agonía, temor, lágrimas silentes.

Se estrujan en el quejido de su pecho.

(. . . )

Turbulencias se han roto los hechizos.

No alcanzan las bendiciones, ni los rezos.

No comulgaron los seres celestiales.

Ni quisieron obrar el milagro.

Queman mi espíritu con este infortunio.

Crueldades del creador…

Arremete voraz, y salvaje.

 

~Aileen~