•Entregada•

Tengo flores creciéndome en los adentros.
Me empujan a vivir, están brotando a borbotones.
Estoy contactada con su vibración, con sus aromas.
Su textura ha suavizado mi alma.
El tallo me penetro me hizo suya…, y ahora respiro de su esencia.

•Orgánico•

Me descalzo en la oscuridad,
en medio del campo desnudo.
Lejos del ruido de la ciudad.
La noche despejada…,
las estrellas danzan.
Seduciendo mis pupilas hambrientas.
La orquesta de las criaturas nocturnas
me hacen pernoctar.
Mi cuerpo se desviste
dando paso a la vida.
Mi vientre abultado se mueve
al ritmo de las nubes.
Estoy creando la vida…,
su engendro con su movimiento
me ronda la pelvis.
Tenso mis muslos
justo antes de mi muerte.

•Hacerte el amor•

Regalo divino es tener un cuerpo que habitar.

Ese masaje que te entrega bien~estar.

Esas manos que re~corren partes de tu piel.

Ese latido en el corazón que te deja sentir el brote de tu respiro.

Un toque sutil en las sienes para sentir el bombardeo que nutre tu cerebro.

Ese aroma maravilloso que percibes de tu jardín.

Ese café o infusión que te preparas, y hace que tu paladar se encienda.

Todo ese parpadeo que haces al despertar, al sentir la luz, y los colores de la vida.

En el día a día se puede encontrar la ofrenda de los detalles desde lo cotidiano.

El arte de hacerte el amor en lo ordinario, y llegar a lo extraordinario.