•…infinito•

Florece por todos lados,
cientos de ofrendas
se abren delante de mí.
Aroma de la gratitud,
habitando este latido.
Cuánto color y melodía,
entonan las voces de los sentires.
Abundantes emociones,
transitan sin límites,
de un pálpito a otro.
Borbotones de cariños,
se contemplan en mi altar interior.

•Melodía de Gaia•

Susurra el viento en el carillón
haciéndole el amor
con su melodioso encanto.
El vaivén de las olas
trae consigo el canto
de las ballenas.
Los chamanes danzan
junto a la hoguera, la llama viva,
el latido excitante.
Se escucha la lira
que hace el bosque
cuando los seres duermen.
Seductora orquesta
nos compone Gaia,
al despedirse el sol.
Colmando el firmamento
de estrellas que se contonean
como los amantes…

•…diminuto•

(. . .) Suplicó y le fue consedido

…regresar a el ansiado hogar.

Parecía cansado llevaba un cuerpo lleno de cicatrices.

Su sentir era un torbellino imparable.

Consiguió llegar…

Quedó perplejo al observar que su pequeño mundo se opaco.

Lo que antes fue su monte, ahora era un sembradío de cemento.

Lloró por haber matado sus recuerdos que le creaban ansias por volver.

No reconocía eso como hogar, andó y andó.

Todos los seres humanosque vivían allí, eran iguales.

Hacían gestos similares,todo era uniformidad.

Era un ser diminuto rodeadode una multitud desconocida.

Ahora sólo quería encontrarun huequito para volver tierra adentro.

•Sentires Espirituales•

Espirales y respiros.
Unidos por sus latidos
el pálpito de lo efímero.


Un suspiro aletargado
se despierta en un pecho
inquieto…, que ruge amor.


Siete notas musicales,
se incrustan en su alma.
Siete colores ruedan
por su columna.


Siete espíritus le conectan
con la energía esencia
de su existencia.


En los cuatro punto
cardinales elementos vivos.


Al otro lado de la calle
se escuchan cantos celestiales y las risas de las personas.

•Mis últimas letras•

(. . .)
Mis últimas letras las he de parir en el mar,
nadando hasta lo profundo…
Perdiéndome en su remolino marino,
hacia adentro…
Siempre hacia adentro de la Madre Tierra
¡Es que tengo tanta ansiedad de conocer su útero!
Y me refugio en cualquier cuenco que encuentro.
Todo me desangra…
Traigo desde hace años una sed insaciable,
una hemorragia que no cesa…
He de morir dentro del vaivén de sus saladas aguas.
Y he de forjar mis letras,
hundiéndome en sus minerales…
Sé que voy a encontrarme con el coral multicolor,
mientras mis Ojos y la Luz del Sol,
se vayan difuminando…
Iré, más y más, hondo.
Como quien quiere meterse muy dentro de ti…
Mis labios te estarán sonriendo,
mientras me ahogo de tu sabor…
Sentiré como expira mi pecho,
cuando tu amor me derrumbe…
¡Congelando mi Corazón…!
Seré feliz recitando los versos,
hasta que acabe la última letra que te escribí…
Tú, mereces ser Honrada,
jamás subestimada…
¡Me has dado tanto… Nos has dado tanto!
Que no encuentro otra forma de morir,
que ir hacia tus profundidades…
En esa inmensidad,
con la que me trajiste a éste mundo.
Allí, en mi desgarro,
desde el momento del corte…
De mi espiritual cordón umbilical.
En tu orilla he de caminar buscando el placer
que encuentran las olas al hacer espuma…
Poco a poco, me he ido muriendo en cada respiro.
Te busco en la gruta, en la lluvia, en el fango,
en la laguna, en el cántico oceánico…
Mis últimas letras,
la declamará mi alma…
Cuando esté, perpetuando lo más maravilloso,
en el pacto de morir
¡Dentro de Ti…!