•Auto~Estima•

Desperté contemplando tu cuerpo, ese altar donde duermen tus diosas .
Un enjambre de sensaciones te embriagan la esencia, aunque tú luzca ciega ante ella.
Eres la que desbordas los besos y caricias mucho antes de repartirlos.
La inquietud de tu pelvis tiene ritmo de timbales, eres el fuego de todas tus ancestras.
Aún así lloras los delirios que tu cerebro ha creado difuminado en tu sentir haciendo creer que algo te falta.
Tan equivoco e inconexo que nadie entiende como no puedes ver el torrente de feminidad que corre por tu ser.
Amada y venerada…, espero que nos seas de las que renuncian al mirarse al espejo con alta estima.