•…cuerpo frío… Gaia caliente•

Mirada perdida…, el respiro gélido de una tarde nublada.

Silba la palmera esperando, que los cocos resuenen, robando una sonrisa.

El mar hace su bandeó invitando los pies a danzar.

La calidez de la arena arrulla el mimo que añora el corazón.

Es la naturaleza la que posee la sabiduría, para alentar y transformar el espíritu quebrado.

•Me quiero mi amor•

Últimamente tengo buenísimas compañías y una de ellas esté libro “Me quiero mi amor sin mí no soy nada” de ~Laura Albiol~

Ella junto con sus letras son una maravilla tiene un gran mensaje en sus textos. Una Magia para su arte, y unas frases que se tatúan en el mismo centro de donde nacen los latidos. Muy recomendable, su belleza para hilar reflexiones y mover la energía.

•Mis últimas letras•

(. . .)
Mis últimas letras las he de parir en el mar,
nadando hasta lo profundo…
Perdiéndome en su remolino marino,
hacia adentro…
Siempre hacia adentro de la Madre Tierra
¡Es que tengo tanta ansiedad de conocer su útero!
Y me refugio en cualquier cuenco que encuentro.
Todo me desangra…
Traigo desde hace años una sed insaciable,
una hemorragia que no cesa…
He de morir dentro del vaivén de sus saladas aguas.
Y he de forjar mis letras,
hundiéndome en sus minerales…
Sé que voy a encontrarme con el coral multicolor,
mientras mis Ojos y la Luz del Sol,
se vayan difuminando…
Iré, más y más, hondo.
Como quien quiere meterse muy dentro de ti…
Mis labios te estarán sonriendo,
mientras me ahogo de tu sabor…
Sentiré como expira mi pecho,
cuando tu amor me derrumbe…
¡Congelando mi Corazón…!
Seré feliz recitando los versos,
hasta que acabe la última letra que te escribí…
Tú, mereces ser Honrada,
jamás subestimada…
¡Me has dado tanto… Nos has dado tanto!
Que no encuentro otra forma de morir,
que ir hacia tus profundidades…
En esa inmensidad,
con la que me trajiste a éste mundo.
Allí, en mi desgarro,
desde el momento del corte…
De mi espiritual cordón umbilical.
En tu orilla he de caminar buscando el placer
que encuentran las olas al hacer espuma…
Poco a poco, me he ido muriendo en cada respiro.
Te busco en la gruta, en la lluvia, en el fango,
en la laguna, en el cántico oceánico…
Mis últimas letras,
la declamará mi alma…
Cuando esté, perpetuando lo más maravilloso,
en el pacto de morir
¡Dentro de Ti…!

•…aquí en lo terrenal•

(. . .)

Rendida ante ti, quién lo diría, después de todo somos uno mismo.
Existe un espacio que tú y yo habitamos, es aquí en donde nos respiramos.
Con calma o con furia…, con ropa o sin máscaras.
Nos encontramos siempre a la hora del ocaso.
No puedo evitar sentirme parte de ti… entre tanta tempestades volvemos a brillar.
Miles de granitos de arena y sal tan pequeños e inmensos como tú…, como yo.
Aquí soy libre, en ti soy plena, con el vaivén de las olas y el roce de la espuma que me hace sentir cada latido.
Habitas en el reflejo del Mar, y yo aquí, atada…, aún a lo terrenal.
Sintiéndote, deleitándome con la grandeza de un día más…, bajo tu calidez.