• escrito

    Centellear

    Llegué para las caricias parecían escasos los apretones de mano. Aún así no nos perdimos. Me encontré con tu ultima sonrisa. Con el roce de tu voz tenue dictando palabras amables. Nos miramos sin parpadear antes del último adiós. Sin temor…, sabías que te volvías al polvo. Esta noche las estrellas danzan con su titilar alrededor de la luna. Solo puedo sentir tu presencia e infinita gratitud.