•~…Madrid Beach…~•

Sabemos que la vida están incierta como las circunstancias de la misma. Una tarde cualquiera yo en mis limitaciones dispuesta a servir… Me encontré con Elvira. Algo tan trivial nos unía crear una conferencia y poco más sabíamos una de la otra. Nos entregamos al momento y pasó mucho tiempo en esa conexión sincera de entrega. Le dije; hoy, tengo un buen día iré a la playa. Le dediqué esos atardeceres que tanto extraño…, y ella, al verlo me dijo: haría un castillo inmenso de arena donde meternos las dos… reímos mucho. Ha pasado casi un año desde ese momento y de las turbulencias que ambas hemos tenido que vivir. Entre lágrimas y emociones intensas recibo su arena de Madrid una playa que nos acoge en la inmensidad de la imaginación, donde ambas jugamos como niñas y nos contamos cuentos de mujeres fuertes como este regalo que acompaña la arena un libro ilustrado de Kahlo. En honor a todo lo que nos espera esta arena vivirá con mis aguas tormentosas, pero jamas nuestro castillo se desvanecerá.

¡Gracias a las almas que me sostienen con tanto amor y pureza!
~…¡Gracias Elvira, por recoger arena de un parque y darle vida a todo esto tan bonito!

•Detalles•

Un detalle que energizó mi existencia, ella conoce mi historia y estando lejos hemos cruzado los lazos de hermandad.
Hecho de sus manos con una historia en cada detalle. El Forever Aileen porque sabe que significó mucho, el verde aparte de ser mi color favorito, lo hizo con una camisa de su hijo que nos ha unido en cada latido de vida intenso que cruza. Donde sabe que al otro lado hay oídos y palabras de aliento para ellos. En el bordado sin duda puso su energía. Y al pintar flores sabiendo que somos tan de elementos.
Sus manos tejen grandezas, su energía es sutil aunque resiste tempestades. su dedicatoria es tan intensa y delicada. Mi gratitud y sabes que aquí se escribirá una historia muy auténtica. Que compartiremos. Quizás sea la libreta viajera. ¡Gracias Silvia!