•In~coherente•

Estoy viendo mi propia incoherencia. Es un gran ejercicio mental, obsérvate desde afuera. Sentir lo que te corroe por dentro, y tener la oportunidad de estar en un círculo con vivencias diferentes, con rupturas, emociones, elocuencias distintas. La diversidad de los seres vivos en especial de los humanos es magnífica. Romperme con el decir de los demás es casi un deporte para mí. Experimentar el sentido de pertenencia sin huir, sin lacerar lo esencial es jodida~mente complicado. Sin embargo, no le quita la trascendencia que tiene a nivel más energético, emocional y por supuesto en el cuerpo. Verme con los ojos de otros, me enseña, escuchar como perciben mi sentir me expande. Comprendiendo lo que me falta, soy menos cruel con el otro. Sabiendo que los otros no ocultan sus incoherencias, que son más condescendientes con los comportamientos de los demás, por tener un recorrido con su propia esencia. Me invita abrir mis puertas, a tener que reinventar nuevas formas de comunicar, de sentir y explorar. El otro no es exacta~mente un igual, pero si nos muestra lo mucho que podemos despojar, sanar, evolucionar. Según esta vida es cambio, ciclos así mismo somos múlti~cambiante. Es grandioso poder sostener nuestras diferencias e ir hacia algo más coherente.

•¿Qué busca el ser humano?•

Será el amor y que le reconozcan.

Re~conocerse te conduce al amor.

Cuando te creces en abundancia del espíritu, se nutre tu cuerpo y todo lo que haces se vuelve esencial.

Adquieres el valor hacia tu persona, y hacia los demás, aprender a verte te hace ver a otros, también el re~conocerte hace que ellos te puedan apreciar.

Se acaba la ceguera colectiva.

Dejar el ruido del exterior ayuda a sentir la bendición del interior, por lo tanto mengua el escándalo emocional.

Se acaba la necesidad, se abre espacio la verdadera intimidad de disfrutarte a solas o junto con el placer de estar en contacto con otros.

El re~conocernos nos presenta la serenidad de poder decir estamos enteros.

No hay mitades, ni nada incompleto, lo que logra que transmitas lo verdadero de ti.

Cuando se acaba el llanto y la angustia, gozas el instante de vida que tienes presente.

Descubrir la totalidad de tu ser con sus bondades; su instantes equívocos, y todo lo que es habitar las “sombras”.

El amor y el re~conocerte se vuelven un ejercicio de bien~estar