~Adoctrinar~

Su quejido retumbaba aunque no se sabe cuanto tiempo estuvo ahí…

Su cuerpo se oxidaba al igual que la propiedad.

El olor que emanaba aquel terrible lugar era a mogote de pantano.

Comía de los insectos que venían a su excremento.

Sus uñas y su pelo había crecido era una enredadera sobre su cuerpo.

Se arrastraba para moverse, dormía encima de lo que alguna vez fueron los armarios.

Aullaba cuando quería expresar algo.

No se le reconocía el sexo, se restregaba contra los que le salvaban.

Su instinto hacía que todo fuera expresiones corporales.

Mordió a los rescatistas, a uno de ellos le hizo daño.

Al sentir el sabor a sangre se le pegó, a comerle a trozos.

Tomaron medidas para detener su comportamiento.

Le drogaron, le bañaron, y le encerraron…, pero esta vez para estudio de la ciencia.

Me pregunto; ¿cuál de los dos encierros fue más peligroso?