Ricardo Rosselló

Señor Gobernador;

…¡para, para!

Creo que debería de volver a reformular el inicio, vamos a dejarlo en Ricardo Rosselló. Tengo los dolores más punzantes que de costumbre, y sí se puede decir que la indiferencia no es mi fuerte, porque las noticias me afectan. Aunque a usted como a otros le alimenten el morbo, y la satisfacción entre otras cosas.

Quisiera estar allí…, juntos con los demás que hacen sentir su voz. Con mi andador de cuatro ruedas, y con el aparato que uso para caminar. Resulta que toda emoción hace que implosione los dolores, y los nervios. Usted y sus “amigos” le gusta mofarse de las personas obesas, aquí tiene una, también con discapacidades.

Crecí entre personas tan insensibles llamándome gorda entre muchas otras cosas, así que tengo las cicatrices supurando, usted se encargó de lacerarlas burlándose de personas con obesidad mórbida y también con discapacidad. ¿Qué se puede esperar? Si usted hacía semejantes comentarios sobre las personas que perdieron la vida después del Huracán María. Después que se dieran a conocer tales vejaciones, le sumó toda clase de adjetivos a las personas, hiriendo la sensibilidad del colectivo LGBTT. Que de por sí bastante aguantan en su día a día a la sociedad que es bastante intolerable. Pisó la dignidad, la lucha, la integridad de las personas, olvidando que fue el Pueblo el que le otorgó el beneficio de ser el gobernante.

Usted dice que puede entender qué hay personas que no le perdonen, y otras que sí. Efectivamente cada cual en esta vida es libre de sentir, pensar y expresarse como guste, para mejor ejemplo tenemos sus acciones. Usted con sus decisiones nos está lacerando mucho más las heridas a todos los que habitamos esta Isla. Insiste en su postura, nos quiere tratar como personas irracionales, bueno usted mismo sabe lo qué expresó. Cito: “Cogemos de p….. hasta los nuestros”.

El daño que nos ha causando a nosotros que no aceptamos su comportamiento, nos quedará en el recuerdo, pero a quienes le arderán estas cicatrices, será a su propia familia que son los que no se podrán desvincular de la vergüenza. La familia es un apoyo inigualable e irrepetible.

Los días y los años seguirán pasando y con ellos los juicios de las personas con dos tipos de memoria: “los que perdonan y no olvidan” o “los que no olvidan, pero perdonan”.

Triste con el paso del tiempo los mismos improperios, abusos y falta de respeto les acompañarán, y duele…, soy humana, que he sufrido demasiados desprecios de la sociedad a sí que sé lo que se siente. Aunque lo mío ha sido por ser gorda, y desde hace seis años discapacitada. Créame que allá fuera es muy duro, soportar ser el punto de la multitud, no es como un “chat” desgarra el alma.

Usted trasgredió comunidades y sus sensibilidades, por eso estando en pleno siglo XXI, aún se tienen que usar palabras como “luchar”, y hacerse sentir con más fuerza, cuando el respeto y los derechos le corresponden a todos.

No puedo sentir respeto por usted como político, como persona no puedo ser indiferente que debajo de todo esas capas, y errores habita un ser vivo que en algún momento se sintió desdichado que ha tenido que recurrir a la violencia escondida. Todos de alguna manera fallamos, pero no todos tenemos la responsabilidad que usted eligió. Y digo eligió porque se basa en que el Pueblo lo eligió, pero le aseguró Rosselló, que si nos hubiera mostrado la intimidad de sus sentires no fuera el gobernador. Ahora el Pueblo está en la calle haciéndose sentir. No he usado en ningún momento las mismas expresiones hirientes, y eso no significa que no sea una mal hablada, o que no me falten modales…

Bajo mi criterio usted continúa insultando nuestro intelecto dándonos contestaciones repetitivas y evasivas. Eso no nos tranquilizará ni nos reconfortará el espíritu. Lo que se siente de este lado es que vuelve a faltarnos nuevamente el respeto.

Mis humildes palabras quizás no traspasen ni su portal y mucho menos su sensibilidad, y tampoco cambiará su postura.

Así que me despido manifestando mi indignación como muchos otros seres que habitamos este planeta.

~Aileen Rivera Lasso~

17 de julio de 2019

#rickyrenuncia

•Eso es sabiduría•

Me alegro de no haber sido yo la que se inclinó para tocar la puerta.

Tengo la serenidad suficiente para descansar con el adiós.

He acurrucado los laberintos del perdón, y observo mis pies aunque mi cabeza sigue levitando.

Tengo presente en que no he tenido que romper nada, ni a nadie para seguir.

Estoy contenta de que al oírte no ignoré tu llamado, di respuesta, con la sabiduría suficiente.

No involucre nada que pudiera lacerar, ni abrir el pasado.

Se siente bien que cierres la puerta, y entiendas el proceso interior, con el mismo respeto que te entregue.

~Aileen~

~Pre~sentir~

Rodaban los caballos de la feria, las apuestas estaban echadas, esta noche uno de los dos iba a ser “castigado”. Era un simulacro como todos los días que habían fiestas patronales, en el bar unas cuantas drogas el arrebato justo… y luego de vuelta a la casa. Cada uno escribía una cartas quien perdiera le tocaba entregar la carta al otro. Iban arrastrados entre risas y sustancias, discutiendo de quién había ganado. Gané decía él a viva voz. Ella, gritaba no gané yo, y lo sabes, no seas insensato. Vamos Yeye reconoce que gané, lo sabes bien que yo acerté con el número seis. Sabes que es de mala suerte, que hoy cuadra con lo que pasó hace trece años, la tragedia del pueblo, por favor déjame como la ganadora. Déjate de tonterías, trae la carta, déjala afuera, sabes que no pasará nada, ella le ruega y le dice: tengo la certeza que hoy moriré, ¡por favor, por favor! Si tú fueras el perdedor no te pasará nada. Él le vacila creo que no escribiste la carta, y por eso quieres ser la ganadora. Te juro que tengo la carta escrita lo que pasa es que tengo el presentimiento. Déjate de tus bobadas. Deja la carta sobre la mesa y ve a bañarte voy a buscar la caja. Ella vuelve a pedirle… ¡No lo hagas! Él abre la puerta que da al sótano, estando abajo le grita; Yeye no está la caja. Empieza a maldecir esta maldita mujer tramposa, porqué quiere cambiar las reglas del juego. Dónde la habrá metido, sigue buscando. Sube furioso, no encuentra la caja en la cual el perdedor se tenía que meter adentro por esa noche, mientras el otro hacia el simulacro del funeral, al mismo tiempo leyendo sus últimas palabras. Yeye desapareció, y la caja también. Él, enfurecido siguió bebiendo, maldiciendo e ingiriendo drogas. Quedó rendido en el piso de la cocina. Eran las siete de la mañana cuando despertó buscando a Yeye. Era muy tarde para ir con sus compañeros a pescar. Desde su casa se veía la orilla, como es verano no le sorprende tanta multitud. Lo que llamó su atención era los policías y el rescate. Bajando la pequeña calle que lo llevaba a la orilla sus amigos pesqueros le miran con asombro.

¡Yeyeeeeeee!

El cuerpo en la caja en forma de tumba… la escena ya de por sí era extraña. Dentro en la tapa decía: te lo dijo cabrón.

Lloraba no haberle dado importancia a los presentimientos de su Yeye, que nunca fallaba.

~Aileen~

~Sin acongojar~

Nombró siete veces
los juramentos.
Librando la vulnerabilidad
que tambaleaba su existencia.
Tenía la opción
de cruzar el portal o quedarse.
Permaneció inmóvil
al percibir un mundo sensible.
Estuvo allí,
observando el cruce de las almas.
Inmune a los gritos desesperados.
Cerró los ojos
murmuró extraño lenguaje.
Se aquietó
el aullido de los vivos.
(. . .)
Y los espíritus
volvieron a yacer en la quietud.

•Empatía… no te resta•

Vulnerables

…me quiero pintar la cara multicolores, y mi abundante cuerpo.

Por todos los que tienen en el fondo de su espíritu un daño.

Hay un maltrato colectivo que duerme en el silencio de la indiferencia

He venido escuchando el grito de sus “quejas”, pero he aguardado en el silencio para poder escuchar la tristeza.

Los maltratos que causan las curiosidades, los desprecios cuando les gritan adjetivos despectivos, y vulgaridades.

He tenido que abrir todos mis sentidos, sumergir mi cerebro en un mar de empatía, de amor.

Abrir los ojos no cuesta tanto, como abrir la apertura para conocer a fondo lo que dicen multitudes de personas.

Que se les juzga, se les saca del trabajo, como si su definición sexual fuera una enfermedad, y se les fuera contagiara a otros, o no pudieran desempeñarse como profesionales.

Lo que tengo claro es que lo que si se contagia es la maldad, y la indiferencia entre muchas otras cosas…

Ver sus lágrimas caer en una copa rota, tener que llevar capas de fuerza, para no mostrar lo vulnerable, lo frágil, y lo desolados que muchas veces su llanto hace estruendo en el cielo.

Decimos que aceptamos, pero hacemos vejaciones al mirarles, al preguntarle cómo tienen sexo, o si se han cambiado de sexo, si se van a operar algo, o que si las hormonas… puro morbo.

O preguntas más dolorosas que dicen cosas ridículas como si van a criar niños para… no voy a repetirlo…

Nadie sabe lo que pasan con el pánico de ir siendo ellos y recibir maltratos.

En algunos lugares aún no tienen ni forma de ser ellos, ¿por qué seguimos aprisionando a las personas?

Si bien no tienen que ser partícipes de lo que no les va, de lo que no entienden cuiden sus palabras.

Que son flechas con veneno, y hacen mucho mal.

Y son humanos… simplemente humanos.

•~Aileen~•

•¿Quién eres?•

Estamos construidos de imágenes.

Justo lo que no muestras es lo más auténtico.

Lo que no todos pueden tocar, y quizás solo lo entregas a unos pocos.

Ese respiro que compartes en el momento más íntimo.

La mirada complaciente, o la hermandad de una amistad verdadera, o quizás en la sonrisa, y aún así son cosas que se exhiben.

¿Quien eres tú más allá de lo que crees que te representa?

¿Quién eres cuando no te exhibes por medio de la tecnología?

¿Quién eres cuando no hay luz, y no hay internet?

¿Quién eres cuando te bajas del vehículo, y te apartas de tu hogar?

Probablemente lo sabes…, si nada de esto es vital para compartir lo que llevas por dentro, y puedes amar a otro ser vivo.

Hay mucho de ti, de otros y hasta de mí… más allá de las pertenencias.

Creo en que seremos capaces de evolucionar, aunque siempre habrá de todo y es necesario que exista.

Creo que veremos nuestra especie reconciliada con la esencia de lo que nos hace “especial”.

Con parte sensible, pensante, errante, profunda y espiritual.

~Aileen~

•Entrégate•

Cuando el silencio se apodere

de los espacios dónde solían haber voces.

Cuando el compás sereno

sea el que acurruque las sensaciones.

Cuando el único gemido

sea el susurro de la respiración.

Cuando los latidos de las entrañas,

entonen melodías esperando

la caída del sol.

Cuando el río recorra por la piel,

y los poros sea hagan miel.

Cuando se asome el brío

de la luna y puedas sonreír.

Cuando todos los acordes

despierten los sentidos;

inspira, ofrenda, y abraza el regalo

que te fue concedido.

~Aileen~

~…venero~

Idolatro a la muerte…

No pasa por delante de mi un ser que tenga la tristeza presente, al que no pueda sentir su dolor, y desolación. Casi nunca hablo de esto, porque puede parecer una pretensión, y nada más lejos de eso…, pero lo traigo por la frecuentes preguntas me hacen…, es sobre mi empatía, y de como conecto con el sentir del otro. También me preguntan que si duele esta hipersensibilidad, la respuesta es…, sí, y demasiado. Aprendes a vivir con ella, porque hay situaciones que duelen más como; la indiferencia, la burla o el rechazo. Así que conectar con la muerte o con quién está en un eterno luto, no lo encuentro más doloroso (que no significa que no lo sea). Aprendí, que uno hace el máximo que puede por los demás, mientras estén en vida, incluso cuando no hay excelente comunicación. Darnos a otros reconforta el alma. A muchos niveles, da la serenidad suficiente para empatizar, como otros sienten la muerte. Es un tema delicado, igual que pasa con el tema de las creencias religiosas, son temas que causan heridas…, pero yo, idolatro la muerte medito sobre el tema y profundizo en el. Es cierto que duele el desapego terrenal, puedo sentir el dolor del que quedo vivo, incluso cuando es una vivencia ajena a mi círculo.

La típica frase de que “lo único certero es la muerte” …la siento en cada paso, y respiro que doy, en cada palabra que ofrendo… así sea en los momentos más histéricos y coléricos. Porqué nunca sabré cuándo pasará. Para mi las palabras significan mucho…, es obvio que intente dejarlas marcadas e instaladas en la médula de otro ser humano. Que me equivoco, pues claro, más veces de las que quisiera. Aunque me he arrepentido de algunas cosas, de otras no. Porque también recapacité que esa es la esencia de mi sentir, que conforman todo lo que soy…, a veces, suelo ser muy amable, y conectada con la esencia del otro…, y otras una colérica que no encuentra por dónde ir… así qué si me voy hoy o mañana de esta vida.

Todo lo que he querido decir está escrito, y dicho, porque según escribo que se me da mejor que hablar, así mismo divulgo mis cariños; mis rabias y todo lo que siento… por eso idolatro a la muerte, porque me mantiene concentrada en la energía, y en que me voy a morir, por lo tanto busco hurgar en lo esencial, y puede ser equívoco, pero es lo que para mí tiene sentido compartir.

Aunque muchas veces me he querido morir, debido a los dolores físicos, y a las depresiones. Estoy aprendiendo de los que ya no les queda tiempo, pero quieren estar…, entonces intento no aferrarme a la idea de que quiero morir, para aprovechar el tiempo, antes que se me caduque mi fecha.

Eso sí, espero que la parca, bese rápido, no me deje entre suspiros, ni divagando entre la vida y la muerte.

La idolatro porqué se que es de lo único que no podré huir.