•Micro~Primavera•

Danza, su vestimenta transparente reluce sus dos primaveras.

Contonea su cuerpo en espiral, se desnuda realzando sus pétalos.

El cielo es testigo de sus colores; el Sol desliza su luz por la piel.

Las estaciones se detienen, transciende sus ciclos…¡Germinando vida!

El vergel entre sus piernas emana aromas exquisitos…

•Des~mesura•

Suena platónico
hablar de danza cósmica.
O decir que las Estrellas
solo titilan cuando oscurece.
En tu mundo oscuro,
soy un planeta deshabitado,
que estremece con tus manos.
Buscas conocer los desaciertos
de mi piel imperfecta.
Tu boca narra con elocuencia
los verbos que desconocía.
Soy un mapa estrujado por las cicatrices.
Aunque tus ojos no las ven…
Al entrar en contacto sientes el gemido que produce
mi ser cuando me palpas.
No ves mi color de piel,
pero sabes como es el grosor
de mis labios cálidos, al deshacerlos.

(. . .)
Desarrollaste más otros sentidos
no solo el de los aromas y el oído…,
tienes la sensibilidad para saber
cuando se emociona el latido.
En tu mundo ciego,
soy una nota que llena de vibración
tu estancia.
Tú para mí eres el astro que calienta mis días.

•…a la espera•

Descubriendo el mundo por medio de la distancia que nos separan.
Te veo crecer con la majestuosidad de las flores. Corres, gritas, cantas, juegas y en tu mundo no pasa nada.
Al otro lado mis lágrimas caen…, entre felicidad y nostalgia por tocarte.
Tus ojos están plenos, tus pupilas re~escribieron la palabra Vida, con tu pestañeo al mirarme.
Estoy aquí, al otro lado con los impulsos más fuertes que nunca.
He dejado un dibujo de un corazón en el cristal que nos separa…
Teniendo la certeza que cuando esto termine no dejaré abrazos y besos sin darte.

•No me duele•

No me duele los intentos de intimidarme o callarme.
Lo que duele es saber que tienden a recurrir, a violentar la confianza y a menos preciar a un ser humano.
No me duele la tragedia de que hagan fiesta cuando caigo, o saltan unas lágrimas.
Lo que duele es saber que se regocijan del dolor de otro ser vivo.
No me duele lo que ya conozco, me duele que sigan intentando marcar un ritmo que ya no funciona.

•…se deshace mi malecón•

(. . . )
Aguantar dentro el torrente…, quema.
Aguardar en silencio corrompe la cordura.
Nací muda…con los años me hice de una voz tenebrosa.
Tanto sentir corroe las venas y quiebra mis huesos.
Necesito soltar el alarido de mis ovarios…
De tanto agarrarme me arranqué las pezuñas.
Tengo la grieta con el rumor de mis fluidos…
Fiebre acumulada en mis pezones, ardores en las coyunturas de la pelvis.
Estoy mordida por dentro de hacer resistencia, el dique está apunto de reventar.
El fuego me posee, los latidos me tienen esclava del deseo, las hormonas revueltas claman su nombre…
Mi tajamar se derrumba, aunque el tiempo lo vuelve sordo de mi…

•Contra~posición•

Se hicieron mudas las horas…
Los segundos parecían una letanía de rezos.
Aunque el vecino no dejaba de tocar el saxofón.
Otra mujer a la distancia daba gritos desesperados.
Se cruzaban en la penumbra…
Algo incierto había entre esos seres separados por columnas.
Solo había una certeza de no poder traspasar la puerta.
La incertidumbre era una oscuridad que le drenaba los días…
La tormenta a penas parecía terminar, cuando un sacudido de la tierra les susurró la palabra tsunami.
Sobre~vivencia se apoderó del instante.
Aquello que lo mantenía a salvo…, ya formaba parte del misterio.
Quedarse sin intentar paralizados o correr tras un diminuto suspiro…, que podría ser la vida o muerte.
Que injusto les parece todo, hace unas semanas eran libres.
Ahora son preso de la presión más poderosa que puede sentir un humano…, el miedo