•¿Quién eres?•

Estamos construidos de imágenes.

Justo lo que no muestras es lo más auténtico.

Lo que no todos pueden tocar, y quizás solo lo entregas a unos pocos.

Ese respiro que compartes en el momento más íntimo.

La mirada complaciente, o la hermandad de una amistad verdadera, o quizás en la sonrisa, y aún así son cosas que se exhiben.

¿Quien eres tú más allá de lo que crees que te representa?

¿Quién eres cuando no te exhibes por medio de la tecnología?

¿Quién eres cuando no hay luz, y no hay internet?

¿Quién eres cuando te bajas del vehículo, y te apartas de tu hogar?

Probablemente lo sabes…, si nada de esto es vital para compartir lo que llevas por dentro, y puedes amar a otro ser vivo.

Hay mucho de ti, de otros y hasta de mí… más allá de las pertenencias.

Creo en que seremos capaces de evolucionar, aunque siempre habrá de todo y es necesario que exista.

Creo que veremos nuestra especie reconciliada con la esencia de lo que nos hace “especial”.

Con parte sensible, pensante, errante, profunda y espiritual.

~Aileen~

•Entrégate•

Cuando el silencio se apodere

de los espacios dónde solían haber voces.

Cuando el compás sereno

sea el que acurruque las sensaciones.

Cuando el único gemido

sea el susurro de la respiración.

Cuando los latidos de las entrañas,

entonen melodías esperando

la caída del sol.

Cuando el río recorra por la piel,

y los poros sea hagan miel.

Cuando se asome el brío

de la luna y puedas sonreír.

Cuando todos los acordes

despierten los sentidos;

inspira, ofrenda, y abraza el regalo

que te fue concedido.

~Aileen~

~…venero~

Idolatro a la muerte…

No pasa por delante de mi un ser que tenga la tristeza presente, al que no pueda sentir su dolor, y desolación. Casi nunca hablo de esto, porque puede parecer una pretensión, y nada más lejos de eso…, pero lo traigo por la frecuentes preguntas me hacen…, es sobre mi empatía, y de como conecto con el sentir del otro. También me preguntan que si duele esta hipersensibilidad, la respuesta es…, sí, y demasiado. Aprendes a vivir con ella, porque hay situaciones que duelen más como; la indiferencia, la burla o el rechazo. Así que conectar con la muerte o con quién está en un eterno luto, no lo encuentro más doloroso (que no significa que no lo sea). Aprendí, que uno hace el máximo que puede por los demás, mientras estén en vida, incluso cuando no hay excelente comunicación. Darnos a otros reconforta el alma. A muchos niveles, da la serenidad suficiente para empatizar, como otros sienten la muerte. Es un tema delicado, igual que pasa con el tema de las creencias religiosas, son temas que causan heridas…, pero yo, idolatro la muerte medito sobre el tema y profundizo en el. Es cierto que duele el desapego terrenal, puedo sentir el dolor del que quedo vivo, incluso cuando es una vivencia ajena a mi círculo.

La típica frase de que “lo único certero es la muerte” …la siento en cada paso, y respiro que doy, en cada palabra que ofrendo… así sea en los momentos más histéricos y coléricos. Porqué nunca sabré cuándo pasará. Para mi las palabras significan mucho…, es obvio que intente dejarlas marcadas e instaladas en la médula de otro ser humano. Que me equivoco, pues claro, más veces de las que quisiera. Aunque me he arrepentido de algunas cosas, de otras no. Porque también recapacité que esa es la esencia de mi sentir, que conforman todo lo que soy…, a veces, suelo ser muy amable, y conectada con la esencia del otro…, y otras una colérica que no encuentra por dónde ir… así qué si me voy hoy o mañana de esta vida.

Todo lo que he querido decir está escrito, y dicho, porque según escribo que se me da mejor que hablar, así mismo divulgo mis cariños; mis rabias y todo lo que siento… por eso idolatro a la muerte, porque me mantiene concentrada en la energía, y en que me voy a morir, por lo tanto busco hurgar en lo esencial, y puede ser equívoco, pero es lo que para mí tiene sentido compartir.

Aunque muchas veces me he querido morir, debido a los dolores físicos, y a las depresiones. Estoy aprendiendo de los que ya no les queda tiempo, pero quieren estar…, entonces intento no aferrarme a la idea de que quiero morir, para aprovechar el tiempo, antes que se me caduque mi fecha.

Eso sí, espero que la parca, bese rápido, no me deje entre suspiros, ni divagando entre la vida y la muerte.

La idolatro porqué se que es de lo único que no podré huir.

~…turbulencia en el alma~

Sus huesos crujen

y mi esencia se va disolviendo.

El instante es perturbador,

es como andar adentro…

Entre los tumultos de su ser acongojado.

Agonía, temor, lágrimas silentes.

Se estrujan en el quejido de su pecho.

(. . . )

Turbulencias se han roto los hechizos.

No alcanzan las bendiciones, ni los rezos.

No comulgaron los seres celestiales.

Ni quisieron obrar el milagro.

Queman mi espíritu con este infortunio.

Crueldades del creador…

Arremete voraz, y salvaje.

 

~Aileen~

•~…su giro me gira~•

Sus ojos no visualizan la luz,

pero su cuerpo sabe donde está el esplendor.

Sus manos consiguen mi excitación,

mis pezones estimulados son leídos,

de la misma forma que hace con el braille.

Su lengua fluida rebosa en sabiduría

e intuición que lo guía en sus ceguera.

Conoce el pálpito de los adentros,

como buen músico,

y como autor conoce las rimas

que nacen en el vaivén.

Su oscuridad no hace más que iluminar,

mi dicha de mujer.

Él se mece como los girasoles,

en busca de la luz más intensa.

~Aileen~

~Rememorar~

 

Existen recuerdos
como ráfagas de tormentas.
Abrir el baúl sirve para iluminar
como el relámpago, para saber quien eres,
y de donde vienes.
Las remembranzas
más grandiosas se resguardan en el alma.
De allí no pueden escaparse,
y por suerte tampoco se pueden exhibir.
Entiendo porque las personas
creen en un Dios invisible.
Porque la esencia del ser humano,
cuando lo aprecias con sinceridad
lo honras para siempre.
Estamos entre~tejidos con hilos invisibles,
como lo son las sensaciones del espíritu.
El tacto con algunos recuerdos
nos conecta con nuestra fragilidad.
Quizás esa sea la comunión más humana,
y lo que pocas veces nos aventuramos a dejar ver.
~Aileen~

•…escrito en piedra•

…tengo mucho que decir sobre escribir en la naturaleza.

…pero hoy no será, lo que si puedo decir es que después de muchos meses me encontré con una roca a la que le había escrito…

… las piedras grandes se borraron las medianas que tenían símbolos se las llevaron, y ésta se empezaba a borrar, lo más curioso es que la encontré muy cerca de la carretera y muy lejos de donde realmente la había dejado. Le faltaban pedazos ni tan si quiera tiene la palabra “Brujo” escrita por completo. La tiré al mar aunque reventó antes, como otras cosas en el interior. Lo que puedo decir es que hay vivencias que aunque las personas no estén presente, dejaron su huella y eso perdura siempre. Se agradece aunque ni tengas muy claro el porqué….