Des~calzando la oscuridad

Des~calzando la oscuridad
Des~calzando la oscuridad

Así no era la presentación del libro con estas emociones ni era lo que quería transmitir. Tampoco en las condiciones de salud. Dejo aquí el enlace del poemario y estaré este mes y si se logra hacer la operación a mediados del otro fuera de aquí… me alejo sin ganas de hacerlo. Aunque el alma es mucho más sabia, pareciera que lleva más vidas aquí que mi cuerpo y me pide que mire hacia mis adentros, que fortalezca mi espíritu que anda quebrantado al igual que mi ser. Que ya de por sí otra operación de columna a es un trauma fuerte para mi cuerpo, ahora se suman toda la incertidumbre de la situación del COVID, siendo una paciente de alto riesgo también por la obesidad. No me queda más que ocuparme este casi mes y medio de mi cuerpo, de mi salud emocional y mental y poner toda la energía en mi potencia. No es la presentación del libro como la esperaba, no es la fiesta que creía, ni los vídeos planeado y todos los proyectos. Solo es y ya está un poemario dedicado a toda la oscuridad y carencia de un espíritu debajo de una piel. Desde hace siete años aproximadamente mi vida ha sido un caos revuelto de sensaciones. En esa ida y venida… toque fondo en la oscuridad. Salir de ahí es como volver a vivir, todo se ve con una distancia y cierta neutralidad que es hasta raro sentirla. De ahí nace; Des~calzando la oscuridad.

Agradezco muchísimo a: Índigo editoras Marina y Carla, más a la ilustradora María Cid con la que capto toda mi esencia, hizo una portada y contraportada maravillosa. Recreando mi aparato para caminar el (mafo, afo) mejor conocido por el mago. Un equipo maravilloso. Ahí nace Des~calzando la oscuridad bajo el sello Otro Azul.

Mi gratitud a la vida por la oportunidad de crear algo que dejó huella en mi y en quienes me acompañaron. No es una oda a la belleza, pero si es un encuentro con otras realidades y otras formas de sentir.

Aquí queda un pedazo de mi vida… y empieza a sumar para poder tener sentido tener algo propio.

Se quedan algunas entradas auto~programadas. Nos lee~mos pronto si todo sale bien.

Caricia en el vientre.

Me arrojé sobre su órgano por la excitación del momento…, el hedor me hizo fijarme en que mis partes supuraban. Cuando trataba de despegarme su cuerpo se inflaba…, escupía borbotones de sangre. Se trincaba me agarraba con sus manos, me apretaba hacia él, quedando perfectamente encajada, mi pelvis marcaba el ritmo. ¿Qué diablo era esto? Había perdido la cabeza en muchas ocasiones, pero esta asquerosidad, sobre~pasaba todo lo anterior. Lo peor fue empezar a sentir el gozo en mis paredes íntimas. Volteo los ojos perdiendo totalmente las pupilas, se le brotaron dos membranas me apetecía chuparle, parecían pequeños pezones. Hay que ver que el morbo re~crea situaciones en las cuales nunca imaginas estar. Que placer me dió aquel cabrón instante. No sé como debo nombrar lo que viví, era como encontrarse con el archivo de recuerdos de lo que podría ser y no seré. Quién lo diría…, ¡estaba muerto! Ahora tengo un vientre abultado, todos me felicitan les miro y sonrío; pues se que lo que tengo es la enfermedad creciéndome. Es cosa de días, a lo mucho meses cuando reviente. Dejo que me acaricien el vientre, que me lo bendigan en su ingenuidad. A quién le puede hacer mal, unas bendiciones cuando sabes que la muerte te crece por dentro…

Caricias en el vientre – (c) – ~Forever Aileen~

•…Carnívora•

…me perdería en la maraña de tus ideas.
Quisiera que me sirvieran un trozo de tu cerebro, no cuando estés muerto…, que me lo sirvan cuando estés ardiendo en emociones.
Cuando te esté doliendo tu sexo ahí quisiera estar, metida en tu virilidad, inmiscuirme sin reparo.
En ese momento que inventas una excusa para no herir, aunque termina sembrando la mentira.
Sería interesante estar en tu latido. Sí.., sí en ese que te incomoda, para saber la verdad de tu sentir.
En la exposición se muestra lo que más nos gusta, y nos acomoda…, pero me pregunto ¿cuál será tu plan?

•…Carnívora• – (c) – ~Forever Aileen~