•…diminuto•

(. . .) Suplicó y le fue consedido

…regresar a el ansiado hogar.

Parecía cansado llevaba un cuerpo lleno de cicatrices.

Su sentir era un torbellino imparable.

Consiguió llegar…

Quedó perplejo al observar que su pequeño mundo se opaco.

Lo que antes fue su monte, ahora era un sembradío de cemento.

Lloró por haber matado sus recuerdos que le creaban ansias por volver.

No reconocía eso como hogar, andó y andó.

Todos los seres humanosque vivían allí, eran iguales.

Hacían gestos similares,todo era uniformidad.

Era un ser diminuto rodeadode una multitud desconocida.

Ahora sólo quería encontrarun huequito para volver tierra adentro.

•In~coherente•

Estoy viendo mi propia incoherencia. Es un gran ejercicio mental, obsérvate desde afuera. Sentir lo que te corroe por dentro, y tener la oportunidad de estar en un círculo con vivencias diferentes, con rupturas, emociones, elocuencias distintas. La diversidad de los seres vivos en especial de los humanos es magnífica. Romperme con el decir de los demás es casi un deporte para mí. Experimentar el sentido de pertenencia sin huir, sin lacerar lo esencial es jodida~mente complicado. Sin embargo, no le quita la trascendencia que tiene a nivel más energético, emocional y por supuesto en el cuerpo. Verme con los ojos de otros, me enseña, escuchar como perciben mi sentir me expande. Comprendiendo lo que me falta, soy menos cruel con el otro. Sabiendo que los otros no ocultan sus incoherencias, que son más condescendientes con los comportamientos de los demás, por tener un recorrido con su propia esencia. Me invita abrir mis puertas, a tener que reinventar nuevas formas de comunicar, de sentir y explorar. El otro no es exacta~mente un igual, pero si nos muestra lo mucho que podemos despojar, sanar, evolucionar. Según esta vida es cambio, ciclos así mismo somos múlti~cambiante. Es grandioso poder sostener nuestras diferencias e ir hacia algo más coherente.

~Con la estrofa abierta~ {el cuerpo}

Un cuerpo nunca está conforme si la realidad que lo rodea lo estremece, lo culpa, lo señala…

Haciendo un taller de escritura íntima, cuanto más me adentro a los estudios, más me rompe. Siempre vi una sola cara de el juicio corporal, una sola fijación quizás por mi propia vivencia como persona obesa. Adentrarse a las lecturas sentir lo disruptivo del género también es complejo. Ver todas las dimensiones de cómo somos los seres humanos, desde donde juzgamos los cuerpos. Toda las cirugías que se vuelven enfermedad, las obsesiones que distorsionan el concepto de la “belleza”. El mundo que se mueve detrás de toda la debilidad psicológica. Es espeluznante… Que mucho como humanos tenemos que abrirnos. Hoy, lo hablaba con la psicóloga todo lo que estamos viviendo, seguimos viendo la miseria del ser humano. La empatía en ocasiones parece irse de paseo, un paseo demasiado largo que se pierde de regreso al cuerpo que alguna vez habitó. Tantas desfiguración mental, tanto misterio recorriendo las cabezas. Cuanto miedo habitando las habitaciones que rugen desesperadas. El cuerpo es un lugar donde se asienta todo la esencia, el cuerpo siente, está ahí/ aquí para ser manifestación, más allá de las “imperfecciones”. Más allá de los años las cicatrices o accidente, si aún algo de ti, está palpitando. Será motivo no para vendarlo, queriendo ser otro ser…, sino para gozarlo, aprovechar que aún estás aquí en tu hoy. No somos la carne con las cuales se comercia, vendiendo las aflicciones para ser una suma más. La intimidad que sostienes en tu piel quiere salir, abrirse camino como lo hace la naturaleza aunque le tiren asfalto, siempre se abre camino.
Vive…, arráigate…, siéntete…, ofrendate a tu existencia.

•…a mis hijos muertos•

Les vi derramado,
se me murieron.
A todos mis hijos.
Estos que se expulsaron
del mundo antes de la crisis.
A los que se pudrieron adentro.
Sus ojos no se desarrollaron lo suficiente.
Sus latidos no fueron arduos para el mundo.
Fueron tan invisibles como lo he sido yo…
Ahora…,
agradezco que no cruzaran el umbral.
Sus patadas torcieron mi útero,
me hicieron vomitar amargura.
El quebranto cuarteó
las raíces que no se dieron.
He vivido la sequía,
el tumulto de los hambrientos
La espesura de abrir mis piernas al vacío.
Mi vagina tiene un vaho constante que no cesa.
Escucho el rugido de los vivos,
el festejo de mis hijos muertos.
Que inmensa es la línea de lo imparcial.
Pensar que justo en estos instante
todos estamos con los pies
tambaleando en el mismo abismo.

•Des~colgados•

…ahora, que suenan los teléfonos
y el tiempo parece que les sobra.
Se vuelven a olvidar de los silencios.
Del poder que da escuchar el aguacero
que rompe al otro lado de la ventana.
Los segundos se los comen en la data,
como si fueran ilimitado los recursos.
Falta un apagón masivo, a ver si así
se recuestan con su sombra y dejan
que el miedo les cante nanas…
Quizás así se les despierte el espíritu,
el hambre de conocerse y la consciencia

Ser parte de…

Verso…,
no te conozco como quisiera,
quizás algunas veces nos hemos cruzado.

Muchas veces he sentido que me penetras
las entrañas al compás del vaivén del mar.

Poesía…,
tus métricas me han roto los esquemas,
en ocasiones tu sensualidad
me envuelve desenredándome
la melena con el viento.

Haiku…,
medito en tus elementos,
la brasa de tus líneas cortas
enciende mi hoguera.

Poetas…,
de los mundos oníricos,
insaciables buscadores de múlti~galaxias.
Sus manos de tinta embriagan mi sexo de pasión.

Sé que no te conozco del todo,
pero en mi uni~verso me siento parte de ti.

Nací con el propósito de honrarte,
y apretar mi pluma hasta que mi sangre
se vuelva parte de tu vuelo infinito.

Ser parte de… – (c) – ~Forever Aileen~

Aún nos quedan gestos…

Ahora…,
muchos conocerán la mirada distante
de lo que es observar la vida desde una ventana.
Ahora…,
sentirán lo que es vivir el encierro,
no, no se equivoquen, no me alegro.
Sólo les observo,
contemplo la desesperación,
esa incertidumbre que llega con los cambios repentinos.
Escucho el sollozo del miedo que recorre por las almas.
Ahora…,
escuchan al vecino,
se dan cuentan que allí habitaba otro ser…,
con pasiones, con el grito desenfrenado,
con el abrazo solidario a las cuerdas de su guitarra.
Todos en este momentos estamos en el mismo filo…,
me pregunto si con desearle solamente el bien,
sentirán alivio o si llegarán a conocer la oscuridad de su esencia.
No puedo saberlo,
solo espero que sus espíritus estén bien nutridos.
Que no se saturen el cerebro,
que las neuronas encuentre la forma de hacerles el amor.
Ojalá…,
no tengan que sufrir desquicio,
ni el hambre, ni la muerte repentina de seres queridos.
Ojalá…,
no se pierdan en su propio cuerpo,
y puedan ver que por cualquier rendija podría verse el sol,
aunque sea sacando la mano con un espejo.
Ojalá…,
se les agudicen los sentires.
No olviden que una sonrisa se ve a distancia,
que un gesto con la mano es muestra de solidaridad,
que con las miradas también se reparte calidez y energía.

Aún nos quedan gestos… – (c) – ~Forever Aileen~