•~…no siempre~•

No siempre te pueden decir frases que sustenten todo.

A veces te romperás, no importa cuanto optimismo tengas en el interior.

Hay que dejar de hacer una oda de que todo se consigue.

No se trata tampoco de que no lo intentes.

Los milagros no son como nos hacen creer, no son para todos.

En ocasiones no llegarán, no pasará todo con un propósito divino.

Asumirlo, asimilarlo, sentirlo…, vivirlo, experimentarlo es fraccionarse.

No de todo se sale, tampoco a todo se entra.

Puedes anhelar ser una estrella, y solo te quedarás con el brillo de una noche en la que te disfrazas.

No todos los escenarios están disponibles, ni se abren las puertas cuando vas hacia ellas.

Serán muchas las veces que te escupirán, y unas cuantas otras las que te caerá lo mismo que tiraste hacia otros.

No todo el mundo baila con lo pies, ni caminan con ellos…, aún así aquí estamos.

En la vida…, sobre la tierra, girando junto con ella aunque a veces nos sacude sino te saca con su movimiento, si no te fuiste con el tsunami, con el huracán, con sus cambios.

Tendrás que seguir experimentando con sus movimientos inesperados con los que podrás y muchas tantas veces no.

Y no pasa nada…, en el transcurso duele mucho, lloras te sacudes, y si aún no has muerto vuelves a empezar.

~…mutar~

¿Alguna vez has tenido una flor de frente?

¿Cuánto tiempo pasa en que sientas su fragancia?

¿O cuánto tardas en que puedas sentir la fragilidad?

¿Puedes ver el camino que recorre una hormiga con alguna migaja?

¿Podrías describirlo?

¿Sabes como es la mirada de algún ser que aprecias?

¿Podrías hallar si esta dichoso(a) o si la tristeza esta noche le visitó?

¿Podrías describir las grietas de tu edad?

¿Conoces tus poros, tus venas, tus respiraciones agitadas?

¿Sabes? …,partes de ti más allá de lo que refleja tu espejo…, cambiaron.

Mis formas; mis grietas, mis canas, mis poros dilatados, y mi alma han mutado.

Si te detienes a observar bien a los que aprecias también… ¿y tú?

Centellear

Llegué para las caricias
parecían escasos los apretones de mano.
Aún así no nos perdimos.

Me encontré con tu ultima sonrisa.
Con el roce de tu voz tenue
dictando palabras amables.
Nos miramos sin parpadear
antes del último adiós.
Sin temor…,
sabías que te volvías al polvo.
Esta noche las estrellas danzan
con su titilar alrededor de la luna.
Solo puedo sentir tu presencia
e infinita gratitud.

•¿Qué busca el ser humano?•

Será el amor y que le reconozcan.

Re~conocerse te conduce al amor.

Cuando te creces en abundancia del espíritu, se nutre tu cuerpo y todo lo que haces se vuelve esencial.

Adquieres el valor hacia tu persona, y hacia los demás, aprender a verte te hace ver a otros, también el re~conocerte hace que ellos te puedan apreciar.

Se acaba la ceguera colectiva.

Dejar el ruido del exterior ayuda a sentir la bendición del interior, por lo tanto mengua el escándalo emocional.

Se acaba la necesidad, se abre espacio la verdadera intimidad de disfrutarte a solas o junto con el placer de estar en contacto con otros.

El re~conocernos nos presenta la serenidad de poder decir estamos enteros.

No hay mitades, ni nada incompleto, lo que logra que transmitas lo verdadero de ti.

Cuando se acaba el llanto y la angustia, gozas el instante de vida que tienes presente.

Descubrir la totalidad de tu ser con sus bondades; su instantes equívocos, y todo lo que es habitar las “sombras”.

El amor y el re~conocerte se vuelven un ejercicio de bien~estar

•Te mimas•

Reírse con el sonido del viento.

Saborear la travesura que habita en tus poros.

Dejar grabada las carcajadas de los sin sentidos.

Alumbrarse con el recuerdo de saber que hiciste el máximo que puedes entregar.

Dejar el sudor como victoria de tu logro.

Nadie lo hizo por ti.

Detenerse a respirar lo sutil de la tierra, para anidar en tus entrañas…, ¡quiero un día más!

Saber de donde vienes, y todo lo que paso por tu cuerpo.

Sin olvidar el instante donde vuelves a elegir seguir.

(. . .)

Subir despacio, pero tener la certeza que volverás para dar más pasos.

No te basta con decir fui algunas veces, cuando sabes que tu alma quiere volver.

Así que haces el pacto de ir por todas las que puedas, volver y conquistar…

Te miras, te aceptas, te agradeces, y a los que estuvieron.

Te mimas lo suficiente, como para saber que estás ahí… y que cuando mimas a otros, te mimas a ti.

~Saltar…soltar~

Nos despedimos de capas de nosotros mismos.

Tensiones intrínsecas en el cuerpo, ahogados.

Cuantas veces se quiere saltar al vacío, sin juicio.

Nuestros pies parecen estar anclados a las carencias.

La incertidumbre se respira ansiosa, desea moverse con el viento.

Existe sabiduría en los viajes de la esencia, esa que dicta con emoción.

Desnudarnos frente los desafíos, suelen ser excitante.

Los pensamientos…, tus células insiste en ir por más, renovarse y vencer.

Dejar atrás todo lo limitante, aunque toda las tempestades anuncien probabilidades de huracán.

Aprendes a cómo refugiarte… a dominar el vacío que produce el ojo del fenómeno.

Cuando cambian los vientos, arrasa…, confías en las enseñanzas de la naturaleza.

Vuelves… a tu centro.