•Labrando versos•

Insaciable pasión
labrando versos.

Quemando surcos
deshaciendo mareas.

Tejiendo encantos
humedeciendo cordilleras.

Tallando amores
…viviendo del instante.

♡~Aileen~♡

~Silencio~

Instantes efímeros de ausencias.

Mi mar, mi barca, mi lecho…

mi ser atado a su ancla, a su timón,

a su viento fresco…

Vivo encadenada a la música

de sus adentros, a la melodía intrínseca.

Respiro su aire colmado de fulgor.

Nacen mis rebeldes acordes.

Mi pentagrama está listo para que le grabes

notas y signos musicales.

Estoy entre medio donde surge

la corchea, y la semi~corchea eterna…!

~Aileen~

•El Diario de Reena•

Le daban tres franjas de luz
sobre sus pezones.
Sus cachetes rojizos
llenos de pequeñas pecas.
La comisura de sus labios
invitación constante.
La curva de sus caderas perfecta,
entonan el acorde con el que soñaba
en mis noches.
Su vientre un vergel florido,
su ombligo perfecta oscuridad
que conduce hacia su centro amoroso.
Entrecierra los ojos,
me besa las heridas,
arqueo mi espalda.
~Ofrenda del respiro~.
Benditas manos femeninas
que quitan el llanto del tiempo,
del desprecio, y la miseria de mis adentros.

~Pre~sentir~

Rodaban los caballos de la feria, las apuestas estaban echadas, esta noche uno de los dos iba a ser “castigado”. Era un simulacro como todos los días que habían fiestas patronales, en el bar unas cuantas drogas el arrebato justo… y luego de vuelta a la casa. Cada uno escribía una cartas quien perdiera le tocaba entregar la carta al otro. Iban arrastrados entre risas y sustancias, discutiendo de quién había ganado. Gané decía él a viva voz. Ella, gritaba no gané yo, y lo sabes, no seas insensato. Vamos Yeye reconoce que gané, lo sabes bien que yo acerté con el número seis. Sabes que es de mala suerte, que hoy cuadra con lo que pasó hace trece años, la tragedia del pueblo, por favor déjame como la ganadora. Déjate de tonterías, trae la carta, déjala afuera, sabes que no pasará nada, ella le ruega y le dice: tengo la certeza que hoy moriré, ¡por favor, por favor! Si tú fueras el perdedor no te pasará nada. Él le vacila creo que no escribiste la carta, y por eso quieres ser la ganadora. Te juro que tengo la carta escrita lo que pasa es que tengo el presentimiento. Déjate de tus bobadas. Deja la carta sobre la mesa y ve a bañarte voy a buscar la caja. Ella vuelve a pedirle… ¡No lo hagas! Él abre la puerta que da al sótano, estando abajo le grita; Yeye no está la caja. Empieza a maldecir esta maldita mujer tramposa, porqué quiere cambiar las reglas del juego. Dónde la habrá metido, sigue buscando. Sube furioso, no encuentra la caja en la cual el perdedor se tenía que meter adentro por esa noche, mientras el otro hacia el simulacro del funeral, al mismo tiempo leyendo sus últimas palabras. Yeye desapareció, y la caja también. Él, enfurecido siguió bebiendo, maldiciendo e ingiriendo drogas. Quedó rendido en el piso de la cocina. Eran las siete de la mañana cuando despertó buscando a Yeye. Era muy tarde para ir con sus compañeros a pescar. Desde su casa se veía la orilla, como es verano no le sorprende tanta multitud. Lo que llamó su atención era los policías y el rescate. Bajando la pequeña calle que lo llevaba a la orilla sus amigos pesqueros le miran con asombro.

¡Yeyeeeeeee!

El cuerpo en la caja en forma de tumba… la escena ya de por sí era extraña. Dentro en la tapa decía: te lo dijo cabrón.

Lloraba no haberle dado importancia a los presentimientos de su Yeye, que nunca fallaba.

~Aileen~

~La brasa del tambor~

El ritmo del tambor ancestral
retumba el pecho del mestizo.
Los cuerpos danzando
la intensidad del viaje astral.
Los amantes tienen el fulgor
en la sangre…
Ellos, se adentran al contacto
son tempestades de tormenta tropical.
Sumergen sus delirios,
caen sus sudores sincronizados.
El éxtasis se manifiesta
en cada criatura viva.
Danzan las alas de las aves.
Y los enamorados
terminan su acto celestial.

~Trance… oye…tú~

Registrado 2 de julio de 2019 a las 1;59 am
Le escribo al desierto allí
donde está la leyenda de las escaleras al cielo.
Sólo tú…
como llamarte por tu nombre
o como ente, para mantener tu anonimato.
Sí,
(. ..)
tú,
sabes cuantas veces
he subido las escaleras al cielo.
Con carencias propias,
con creencias ajenas.
Con gigantes expectativas
¿por qué no?
Quién hizo las reglas de la vida
“unos Dioses” o unos lacayos condenados.
Los que se arrastran
los llaman gusano
y los que doblan las rodillas
¿cómo se les dice?
(. . .)
¿cultivadores de Fe?
Oye,
tú ente que aún me visitas
entre tantos espíritus…
¿para qué me inquietas?
Oye,
tú te llamaría por tu nombre
porque lo tuyo y lo mío es familiar.
Dejé de doblar rodillas para súplicas,
y puse la energía en acción…
Oye,
tú, le envías “aishiteru” desde el otro lado.
Que grande es el amor que perdura,
más allá de la vida
y aún así resopla en los oídos del canal…
Sigo siendo el “puente”
aunque reniegue,
y voltee las noches
a las tres de la mañana para bendecir.

~…turbulencia en el alma~

Sus huesos crujen

y mi esencia se va disolviendo.

El instante es perturbador,

es como andar adentro…

Entre los tumultos de su ser acongojado.

Agonía, temor, lágrimas silentes.

Se estrujan en el quejido de su pecho.

(. . . )

Turbulencias se han roto los hechizos.

No alcanzan las bendiciones, ni los rezos.

No comulgaron los seres celestiales.

Ni quisieron obrar el milagro.

Queman mi espíritu con este infortunio.

Crueldades del creador…

Arremete voraz, y salvaje.

 

~Aileen~

~…mi tronco tiene tu huella.~

18 de junio de 2019.

….en sala de espera del centro de salud mental, veo un e~mail…, agradecí estar allí… sino fuera así difícil hubiera sido gestionarlo…, luego de leerlo…,escribí…

(. . .)

Tanto tiempo sin ti.

¿Cuánto estuve esperando?

…aunque fuera una palabra.

Llevé meses pensando

si de alguna forma

positiva me recordabas.

Si no fui…, solo una

inspiración falsa.

Al final…, me rendí…

Aunque, tú sí vivías en mí.

Hoy, veo tus escasas letras,

sacando menos de un minuto.

Y no sé…, si dices mucho con tan poco.

Sabes que pudiste quedar en silencio,

como inerte en mi tiempo.

Igual que cuando decidiste deshojarte,

solo para mi….

Permítete fluir con el viento

que la lluvia te unja y bendiga.

Sigue creando nuevos retoños

por la existencia, mientras la vida te lo permita.

Ahora,

solo puedo mirar tierra adentro

donde evidentemente

hay semillas y frutos tuyos,

la resguardaré con infinita gratitud

y amor…

Mi tronco tiene mucho escrito

de los momentos en que rozaste todo mi interior.

Solo que ahora no puedo acobijar.

Porque la última vez, que podaste mis ramas

quede derramando savia, y aunque

mi tronco gritó tu nombre,

y por tu presencia lo ignoraste.

Dolió hasta lo más profundo

me deshice por completo.

Al punto que mis ramas

no retoñaban nada de mi esencia.

Fueron meses sin sombra

que me protegiera del sol,

sin hojas que me ayudarán contra la lluvia.

Fue mucho tiempo temblando por tu ausencia.

Hasta el punto de perder la fe en otros.

Morí demasiadas noches

en las que me tenían que sedar,

muchas noches en las cuales llegaba el amanecer,

y no podía despertar.

 

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•…siempre te desearé lo mejor, en mi habita mucho de ti, de alguna forma eso te eterniza al menos mientras yo resista en la vida.•

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PD. En el trabajo que hace la profesional conmigo, me deja llevar mucho o sacar mis escritos… así que ella escucho estas líneas y como le había comentado en varias ocasiones que necesitaba cerrar ese sentir tan herido, me respondió necesitas darle un final muy al estilo de Aileen, y añadió; este escrito inesperado es un buen comienzo. También una serie de consejos muy valiosos los cuales no esperaba del sector de salud mental. Que tienen que ver mucho sobre los momentos equívocos, sin embargo con tanta sensibilidad que me parece increíble.

Escrito y fotografía por ~Aileen~

~Rememorar~

 

Existen recuerdos
como ráfagas de tormentas.
Abrir el baúl sirve para iluminar
como el relámpago, para saber quien eres,
y de donde vienes.
Las remembranzas
más grandiosas se resguardan en el alma.
De allí no pueden escaparse,
y por suerte tampoco se pueden exhibir.
Entiendo porque las personas
creen en un Dios invisible.
Porque la esencia del ser humano,
cuando lo aprecias con sinceridad
lo honras para siempre.
Estamos entre~tejidos con hilos invisibles,
como lo son las sensaciones del espíritu.
El tacto con algunos recuerdos
nos conecta con nuestra fragilidad.
Quizás esa sea la comunión más humana,
y lo que pocas veces nos aventuramos a dejar ver.
~Aileen~

•…escrito en piedra•

…tengo mucho que decir sobre escribir en la naturaleza.

…pero hoy no será, lo que si puedo decir es que después de muchos meses me encontré con una roca a la que le había escrito…

… las piedras grandes se borraron las medianas que tenían símbolos se las llevaron, y ésta se empezaba a borrar, lo más curioso es que la encontré muy cerca de la carretera y muy lejos de donde realmente la había dejado. Le faltaban pedazos ni tan si quiera tiene la palabra “Brujo” escrita por completo. La tiré al mar aunque reventó antes, como otras cosas en el interior. Lo que puedo decir es que hay vivencias que aunque las personas no estén presente, dejaron su huella y eso perdura siempre. Se agradece aunque ni tengas muy claro el porqué….