~…día gris~

…me encantan los días grises,

ese juego de luces que le da a la vida.

…un respiro húmedo con olor a tierra.

… lo verde se torna más hermoso.

….los pronósticos siempre quedan inciertos,

frente a la naturaleza.

… imprescindible

lo que puede sorprendernos el ahora.

…aquí vamos fluyendo…

porque somos agua…

vida.

~Mount Bonnell, Austin~

…alejarme ha sido lo que más me acercado a mi esencia.

…subir ciento y pico de escalones para cualquier persona con salud es nada, para mí… es pisar con ganas y darle alegría a mi espíritu.

… observando los detalles a la distancia

… las buenas vistas de las casas

…buscar con la cámara lo que a simple vista no podría observar.

… mucha vida de los que suben a ejercitarse y a contemplar las vistas.

•~…empujar~•

…la vida me puso obstáculos, diagnóstico de parapléjica…, me pusieron sonda para la vejiga, me dijeron; más de una vez no podrás pararte, no podrás hacer ejercicio. No podrás caminar, ni ir al baño… y aunque me ha pasado de todo de nuevo en este año y he tenido visitas recurrentes al hospital… y en más de una ocasión terminar peor de lo que empecé aquí sigo… empujando el cuerpo. Sacudiendo el sudor, encontrándome con las fuerzas de que los no puedes, me causan cosquillas en las caderas y me hacen replantear quién decide qué… así que aquí estamos de nuevo al empuje… y las recaídas aunque son “cabronas” seguirán ahí mientras este corazón palpite. O lo que sea que me impulsa… sigo arrancando los NO del camino.

~…raíces~

 

Entregué las deudas en el juzgado,
me declararon insolvente.
Aún así mi alma sentía algún pesar,
como si tuviera que pagarle a alguien.
No he cometido delitos
aunque si muchos errores.
El tiempo me deshojó el corazón,
se desnutrió.
¿Y sabes qué?
Es lo mejor que me ha pasado,
porque cuando ya no queda
nada empieza el re~comienzo.
Tienes que joderte para salir.
(. . .)
Buscar entre las hojas, arar la tierra
para ver si queda alguna semilla.
Al juntarte con la naturaleza,
aprendes de sus estaciones
y de todos sus ciclos.
Te desnudas con el otoño,
y te resguardas en el invierno
sobre~vives.
¿Quién no goza del re~nacimiento
de la primavera?
Emocionarse de lo candente del verano.
Aunque te deshagas con el fuego,
no olvidas el crecimiento,
y el porqué de tus nuevas raíces.

~Ella, aterrizó…~

Ella,
en su cuerpo mórbido.
Con sus estrías como paisajes.
Ella,
herida de sí misma,
lamió los dedos que le apuntaron.
Ella,
triste e inconexa del mundo.
( . . . )
Se levantó valiente, y ardiente.
Alzó la mirada a los que
irrumpieron en su intimidad,
asechando con su cruel burla.
 ( . . . )
A ella,
que vive en mí…
Esa que se arrastró
por las zanjas del campo.
Llegó la hora de aterrizar.
Me reconcilio con mi ego,
 que ando agazapado y mal querido.
Y…,
con todos los tumultos
de mi cuerpo fraccionado.
Le hago una celebración 
a los huesos de los muertos 
a los cuales les debo vida.
Estas varillas
me prometieron
que no se doblan…
Si las tuerzo que sea
por el esfuerzo de dar
el máximo que puedo.
Ahora,
puedo gritar;
¡me acepto tal cual he sido, y seré!
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