•…¿qué carajo le pasa al mundo?•

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Es fácil preguntar ¿qué carajo le pasa al mundo? Siempre se escucha decir de los tiempos como si la vida siempre fuera a peor. Pareciera que nos auto~consolamos con cualquier tiempo que se diga que antes fue mejor… ¿qué pasa con la consciencia del ahora? Lo que se puede hacer desde el rincón particular de cada uno… ¿por qué se bajan las esperanzas? ¿dónde escondieron la fe? Como se consigue los arrebatados que gritan que quieren la “Paz”, la gente que agarra los colectivos para unificarlos y no para batear cabezas como si estuviéramos jugando “baseball”. ¿Dónde dejaron los arraigos a la vida? Las ganas de salir adelante, la furia del alma que busca el cambio. ¿Acaso la incertidumbre metió a todos los valientes en la cueva del llanto? Afuera sigue habiendo un sin fin de oportunidades, la vida sigue resurgiendo, si nos volvemos lacayos de lo que el poder nos quiere mostrar terminaremos autómatas. En vez de intoxicar el espíritu con tanta banalidad y morbo de cuantos quiebres de personas son atropelladas hoy, de seguro tú, los otros y yo, tenemos algo más que ofrecer al mundo que una indignación total. Un reproche por un colectivo, que dividir y restarnos unos a otros es mucho más fácil que sumar y buscar contagiar la belleza. La estupidez es contagiosa, pero también la grandeza del ser. Caer en el disturbio de las multitudes y dejarse aturdir es fácil, sacar la fuerza detener la corriente de energía inquietante eso hace una diferencia. Responsabilidad en vez de victimismo. Valentía en vez de cobardía. Amabilidad en vez de hostilidad. Podemos hacer una transferencia, de miedo por acciones.

•…¿qué carajo le pasa al mundo?• – (c) – ~Forever Aileen~

•Con la estrofa abierta…•

~Valores~

Los valores no se compran en la plaza pública, ni los ofrenda el gobierno. Tampoco nacen en los campos de cultivo, pero si los puedes aprender. La esencia del ser va re~cargada de ellos.
Tolerancia es esa capacidad de escuchar las diferentes formas de pensar y aún sin estar de acuerdo mantener una comunicación asertiva, sin la necesidad de menospreciar la opinión, ni la forma de ser del otro ser. El respeto es un inter~cambio de sabiduría que va y viene a partes iguales, engrandece el alma de quien lo recibe como la del individuo que lo da… Ayuda a la estima, nos hace visible en una sociedad, el que recibe respeto se siente válido. La empatía es la capacidad de comprender la situación del otro, abrazar la fuerza de su espíritu sin verte arrastrado o inducido por la tristeza, (no es sentir pena, ni lastima) es tener la fortaleza interior para acompañar, comprender y sentir compasión por la situación aunque no la estés viviendo. Sumarle a su vida energía y presencia. Honestidad es uno de los pilares que se forjan en el humano que ayuda a ser creíble este valor va bastante alineado con responsabilidad, cada uno de nosotros tenemos que desenvolver un papel en esta sociedad. Según el grado de consciencia y el grado de sabiduría “almica” que cargues en el interior será la capacidad que tengas para sentir la responsabilidad con la que enfrentas tu día a día. Si abrazas algunos de estos valores de seguro conoces la equidad. Todos somos elementos de esta vida, la calidez, la esencia que decidas aportar marcará una diferencia, aunque solo sea a una persona… Haz que se contagie la buena energía.

Con la estrofa abierta… Valores – (c) – ~Forever Aileen~

•Cambio•

No somos las mismas personas que ayer, al terminar el día la esencia a experimentado muchas emociones, sensaciones. A veces recurrimos a las frases fáciles como decirle al otro: “no cambies nunca”. Pareciera que queremos perpetuar los instantes, como si eso nos asegurara que vamos a permanecer con la misma emoción. Están fértil el cambio, nos beneficia a todos esa constante de lo inesperado. Gracias a la incertidumbre al dolor que produce, he podido experimentar las carencias del ser, y también como transita. El ser humano cuando ve los límites se arraiga, desea y se re~inventa. Se vuelve una flor de loto en medio del manglar. Vuelve a la vida cuando le dicen que no hay oportunidades. Las mejores huellas a veces son de los que se van y agradeces que esa huella perdurará, incluso se potencia con el juego de lo que recuerda la mente. Es interesante observar cuando la mente re~construye el recuerdo, lo magnifica. Hoy, visitando el cirujano viendo que no tiene aun autorización para operarme debido al “Covid” me hace pensar ¿qué pasaría si nada cambiará? Tendría que seguir retorciéndome y paralizada por días… hasta que llega un día mejor que otro y puedo dar unos pasos. Quiero sentir la incertidumbre…, incluso sin saber qué pasará en ese quirófano, suelto toda atadura del interior, cualquier duda. Confío, me entrego pase lo que pase será lo que tenga que afrontar. Lo que tengo claro es que si quiero cambios para mí y para todos, que la vida es cíclica. También demasiado corta como para que se quede paralizada con un solo instante.

¿Y a tí…, te gustan los cambios?

•Cambio• – (c) – ~Forever Aileen~

•Dual•

He vivido en el subibaja de las emociones tratando de encausar el lado “positivo” y el lado “negativo”. Como si se tratara de una guerra sin estrategia alguna. No es cuestión de censurar una parte de mi existencia. Lo que no tenía que hacer era poner resistencias, ni aturrullar el sentir. Nadie puede retener la lluvia del cielo, ni las tormentas ¿por qué tendría que tratar de controlar la dualidad que me habita? Soltar el control es ganar en estima. Saber que la vida oscila da tranquilidad cuando se siente. El despertar del ser a veces es tardío, lo interesante es que en algún momento se integra. La serenidad parece ser amiga de todas las otras emociones tan conocidas y ruidosas. Cuando miro muy adentro y respeto el proceso todo lo demás en la vida parece expansivo, gratificante. La oscuridad me habita y está bien dejarla manifestar, con el estado consciente de que se irá. Convivir con la dualidad comprender sus vaivenes, ayuda a tener los objetivos bien marcados. El crecer es una constante como el respirar, no detengo su ritmo escucho con atención ambas frecuencia, y aprendo de todo lo que me habita.

~Dual~ – (c) – ~Forever Aileen~

•Sin Miedo•

Los felinos andan sueltos esta noche merodean a sus presas, aun cuando no tienen la certeza que esta noche comerán. Los temores de los impacientes recorren en las calles, los bosques han quedado desiertos. Todos corren hacia la misma dirección, como manada de lobos aullando hacia el firmamento. La audacia de los salvajes no se puede descifrar, los humanos reúnen su equipo en la búsqueda de sobrevivir. Parece que no se dieran cuenta que se están ahogando en el miedo. El peligro se ha instaurado en sus cerebros, como quien mide la extensión de sus actos con solo su verborrea. En la acción duermen tapados por la contaminación que atemoriza el placer de dormir, en la calle andan cubiertos, con cuchillo en mano. No hay guerra…, más que la que se hace con el espíritu. Resistencia se vuelve una batalla que no tiene contrincantes. Dale un: ¡Sí a la vida! …, y un no al pánico generalizado colectivo. Que las bestias más peligrosas caminan en dos piernas, y se alojan con su discurso en sus cerebros.

•…re~surge la gratitud•

La gratitud no es lineal…, aunque se expande.
Se contagia como tantas cosas en la vida.
Puedes elegir cuando dar apertura en tu espíritu.
Tener hambre en las entrañas colma el ser de valor.
Las vivencias se mantienen arraigadas al pertenecer.
Sin embargo, cuando más se suelta…, más adentro llegan.
Se caen creencias…, como quien deja caer la labia para conquistar.
Acercarse a la plenitud es algo muy similar a experimentar que sigues aquí encarnado.
Con un derroche de oportunidades, que ni tan si quiera podemos seleccionar cuál es mejor que otras.
Todo re~surge…, porque la Magia se hace con actos, y con palabras.
Si dejas que la gratitud se aposente en lo más íntimo…, un día te levantas y el jardín ha florecido.
Cuando sientes gratitud, recibes más y más valor, energía y amor… de eso que jamás se podrá calcular.

•In~coherente•

Estoy viendo mi propia incoherencia. Es un gran ejercicio mental, obsérvate desde afuera. Sentir lo que te corroe por dentro, y tener la oportunidad de estar en un círculo con vivencias diferentes, con rupturas, emociones, elocuencias distintas. La diversidad de los seres vivos en especial de los humanos es magnífica. Romperme con el decir de los demás es casi un deporte para mí. Experimentar el sentido de pertenencia sin huir, sin lacerar lo esencial es jodida~mente complicado. Sin embargo, no le quita la trascendencia que tiene a nivel más energético, emocional y por supuesto en el cuerpo. Verme con los ojos de otros, me enseña, escuchar como perciben mi sentir me expande. Comprendiendo lo que me falta, soy menos cruel con el otro. Sabiendo que los otros no ocultan sus incoherencias, que son más condescendientes con los comportamientos de los demás, por tener un recorrido con su propia esencia. Me invita abrir mis puertas, a tener que reinventar nuevas formas de comunicar, de sentir y explorar. El otro no es exacta~mente un igual, pero si nos muestra lo mucho que podemos despojar, sanar, evolucionar. Según esta vida es cambio, ciclos así mismo somos múlti~cambiante. Es grandioso poder sostener nuestras diferencias e ir hacia algo más coherente.

~Con la estrofa abierta~ {el cuerpo}

Un cuerpo nunca está conforme si la realidad que lo rodea lo estremece, lo culpa, lo señala…

Haciendo un taller de escritura íntima, cuanto más me adentro a los estudios, más me rompe. Siempre vi una sola cara de el juicio corporal, una sola fijación quizás por mi propia vivencia como persona obesa. Adentrarse a las lecturas sentir lo disruptivo del género también es complejo. Ver todas las dimensiones de cómo somos los seres humanos, desde donde juzgamos los cuerpos. Toda las cirugías que se vuelven enfermedad, las obsesiones que distorsionan el concepto de la “belleza”. El mundo que se mueve detrás de toda la debilidad psicológica. Es espeluznante… Que mucho como humanos tenemos que abrirnos. Hoy, lo hablaba con la psicóloga todo lo que estamos viviendo, seguimos viendo la miseria del ser humano. La empatía en ocasiones parece irse de paseo, un paseo demasiado largo que se pierde de regreso al cuerpo que alguna vez habitó. Tantas desfiguración mental, tanto misterio recorriendo las cabezas. Cuanto miedo habitando las habitaciones que rugen desesperadas. El cuerpo es un lugar donde se asienta todo la esencia, el cuerpo siente, está ahí/ aquí para ser manifestación, más allá de las “imperfecciones”. Más allá de los años las cicatrices o accidente, si aún algo de ti, está palpitando. Será motivo no para vendarlo, queriendo ser otro ser…, sino para gozarlo, aprovechar que aún estás aquí en tu hoy. No somos la carne con las cuales se comercia, vendiendo las aflicciones para ser una suma más. La intimidad que sostienes en tu piel quiere salir, abrirse camino como lo hace la naturaleza aunque le tiren asfalto, siempre se abre camino.
Vive…, arráigate…, siéntete…, ofrendate a tu existencia.

•Des~colgados•

…ahora, que suenan los teléfonos
y el tiempo parece que les sobra.
Se vuelven a olvidar de los silencios.
Del poder que da escuchar el aguacero
que rompe al otro lado de la ventana.
Los segundos se los comen en la data,
como si fueran ilimitado los recursos.
Falta un apagón masivo, a ver si así
se recuestan con su sombra y dejan
que el miedo les cante nanas…
Quizás así se les despierte el espíritu,
el hambre de conocerse y la consciencia

Aún nos quedan gestos…

Ahora…,
muchos conocerán la mirada distante
de lo que es observar la vida desde una ventana.
Ahora…,
sentirán lo que es vivir el encierro,
no, no se equivoquen, no me alegro.
Sólo les observo,
contemplo la desesperación,
esa incertidumbre que llega con los cambios repentinos.
Escucho el sollozo del miedo que recorre por las almas.
Ahora…,
escuchan al vecino,
se dan cuentan que allí habitaba otro ser…,
con pasiones, con el grito desenfrenado,
con el abrazo solidario a las cuerdas de su guitarra.
Todos en este momentos estamos en el mismo filo…,
me pregunto si con desearle solamente el bien,
sentirán alivio o si llegarán a conocer la oscuridad de su esencia.
No puedo saberlo,
solo espero que sus espíritus estén bien nutridos.
Que no se saturen el cerebro,
que las neuronas encuentre la forma de hacerles el amor.
Ojalá…,
no tengan que sufrir desquicio,
ni el hambre, ni la muerte repentina de seres queridos.
Ojalá…,
no se pierdan en su propio cuerpo,
y puedan ver que por cualquier rendija podría verse el sol,
aunque sea sacando la mano con un espejo.
Ojalá…,
se les agudicen los sentires.
No olviden que una sonrisa se ve a distancia,
que un gesto con la mano es muestra de solidaridad,
que con las miradas también se reparte calidez y energía.

Aún nos quedan gestos… – (c) – ~Forever Aileen~