~Con la estrofa abierta~ No cabemos.

No todos caben, aunque intenten apretar.
No es cierto eso de donde come uno, comen más…, alguien siempre estará cediendo su porción. Puede que sea de manera aleatoria o impuesta, con el tiempo el hambre se vuelve una bestia. No es verdad que en el amor entra todo y que quedas sobre~guardado o a salvo. Nos han vendido demasiadas mentiras con cara de positivismos. Siento que esta sociedad se empieza hacer el daño más salvaje que jamás se ha experimentado. Estamos borrando las líneas de importancia, estamos saturando de un individualismo extremo que entra en lo absurdo. Estamos repitiendo frases como dementes que cabecean a ver así le entra por el movimiento. Los valores están quedando cortados por nuestras entrañas y no por acciones de los demás… estamos coaccionando la libertad al otro de expresar. Vamos metiendo a todos en el mismo “bus” como si fuéramos a la primaria se nos está perdiendo mucho el sentir y salirnos del rebaño de los imitadores baratos. El desarrollo personal empieza hacer peligroso cuando nos colgamos etiquetas demasiados grandes y gurús expendidos que aceptamos sus “consejos u como suelen decir opiniones” sin revisar como nos viste a nosotros mismos. Muy repetitiva la clave y la clase de “compruébalo por ti mismo” o lo que es peor empezar a tachar a los demás como dormidos y asegurar que el despertar llega como si comieras fresas. Se vuelve peligroso dejar el criterio, el hacer que vemos a los demás pero en realidad buscan subir a un tótem que les asegure algo de crédito. Lamentable que se use tanto la palabra tóxica para la gente, como agente individual, olvidando que nosotros también somos personas y por ende tóxicos. Las acciones de llenar un imperio cuando medio equipo de esta tribulación se cae y eres incapaz de voltear a verles y atenderles. Permíteme decirte no habla de tu grandeza…, habla de la terrible pobreza espiritual. Carecemos y tenemos hambre de atención. Estamos aquí todos montados en la tarima peculiar a la espera de cuánto público se acerca. Cuando no se llenan las expectativas el escenario se cae y no solo se lleva al que estaba arriba por desgracia…, habían muchos invisibles que montaron todo. Sin reconocimiento, sin un gracias, sin una mirada contemplativa. La muerte llega inesperada y esos seres se fueron dejando su fe en otros. Nos queda grande pretender que lo llenamos todo y que cabemos apretados. Ni aunque fuera posible sería un igual de condiciones, alguien quedaría pillado entre~medio o sin visión hacia algún punto cardinal…, y en el fondo carecemos de calidad para decir palabras de amor, para cuidar a otros y darnos con la humildad de re~conocer a los otros…, porque allí aún en un hábitat pequeño nos habitamos como seres colectivos.