•~…no siempre~•

No siempre te pueden decir frases que sustenten todo.

A veces te romperás, no importa cuanto optimismo tengas en el interior.

Hay que dejar de hacer una oda de que todo se consigue.

No se trata tampoco de que no lo intentes.

Los milagros no son como nos hacen creer, no son para todos.

En ocasiones no llegarán, no pasará todo con un propósito divino.

Asumirlo, asimilarlo, sentirlo…, vivirlo, experimentarlo es fraccionarse.

No de todo se sale, tampoco a todo se entra.

Puedes anhelar ser una estrella, y solo te quedarás con el brillo de una noche en la que te disfrazas.

No todos los escenarios están disponibles, ni se abren las puertas cuando vas hacia ellas.

Serán muchas las veces que te escupirán, y unas cuantas otras las que te caerá lo mismo que tiraste hacia otros.

No todo el mundo baila con lo pies, ni caminan con ellos…, aún así aquí estamos.

En la vida…, sobre la tierra, girando junto con ella aunque a veces nos sacude sino te saca con su movimiento, si no te fuiste con el tsunami, con el huracán, con sus cambios.

Tendrás que seguir experimentando con sus movimientos inesperados con los que podrás y muchas tantas veces no.

Y no pasa nada…, en el transcurso duele mucho, lloras te sacudes, y si aún no has muerto vuelves a empezar.

•…antes del invierno•

El olor a otoño me despierta,

abro los ojos allí está la luz del Amanecer;

con sus colores preciosos, rojo, amarillo.

Estelas azules nacen junto a la blancura de las nubes.

Respiro el Aroma de la cosecha de este tiempo, siento la brisa fresca, mi cuerpo sonríe…

Mis labios besan los árboles deshojandose, mis pies danzan al crujido de las hojas.

Cada vez más viva, me aferro a su tallo enroscado mis dedos y mis piernas a sus ramas.

Le palpo, le hablo inspiras mi Alma.

Gime, mi espíritu delante de tanta Sabiduría.

Se comunicas con mi interior, crece dentro de mí.

Soltando mis ataduras… Cada embestida me libra…

Me pierdo en su Salvia, en sus años; con el susurro de los que ya se fuero.

El Otoño se acaba y se impregnará del invierno al cual Sobre~viviré con el Cáliz de la Esencia…!

~…venero~

Idolatro a la muerte…

No pasa por delante de mi un ser que tenga la tristeza presente, al que no pueda sentir su dolor, y desolación. Casi nunca hablo de esto, porque puede parecer una pretensión, y nada más lejos de eso…, pero lo traigo por la frecuentes preguntas me hacen…, es sobre mi empatía, y de como conecto con el sentir del otro. También me preguntan que si duele esta hipersensibilidad, la respuesta es…, sí, y demasiado. Aprendes a vivir con ella, porque hay situaciones que duelen más como; la indiferencia, la burla o el rechazo. Así que conectar con la muerte o con quién está en un eterno luto, no lo encuentro más doloroso (que no significa que no lo sea). Aprendí, que uno hace el máximo que puede por los demás, mientras estén en vida, incluso cuando no hay excelente comunicación. Darnos a otros reconforta el alma. A muchos niveles, da la serenidad suficiente para empatizar, como otros sienten la muerte. Es un tema delicado, igual que pasa con el tema de las creencias religiosas, son temas que causan heridas…, pero yo, idolatro la muerte medito sobre el tema y profundizo en el. Es cierto que duele el desapego terrenal, puedo sentir el dolor del que quedo vivo, incluso cuando es una vivencia ajena a mi círculo.

La típica frase de que “lo único certero es la muerte” …la siento en cada paso, y respiro que doy, en cada palabra que ofrendo… así sea en los momentos más histéricos y coléricos. Porqué nunca sabré cuándo pasará. Para mi las palabras significan mucho…, es obvio que intente dejarlas marcadas e instaladas en la médula de otro ser humano. Que me equivoco, pues claro, más veces de las que quisiera. Aunque me he arrepentido de algunas cosas, de otras no. Porque también recapacité que esa es la esencia de mi sentir, que conforman todo lo que soy…, a veces, suelo ser muy amable, y conectada con la esencia del otro…, y otras una colérica que no encuentra por dónde ir… así qué si me voy hoy o mañana de esta vida.

Todo lo que he querido decir está escrito, y dicho, porque según escribo que se me da mejor que hablar, así mismo divulgo mis cariños; mis rabias y todo lo que siento… por eso idolatro a la muerte, porque me mantiene concentrada en la energía, y en que me voy a morir, por lo tanto busco hurgar en lo esencial, y puede ser equívoco, pero es lo que para mí tiene sentido compartir.

Aunque muchas veces me he querido morir, debido a los dolores físicos, y a las depresiones. Estoy aprendiendo de los que ya no les queda tiempo, pero quieren estar…, entonces intento no aferrarme a la idea de que quiero morir, para aprovechar el tiempo, antes que se me caduque mi fecha.

Eso sí, espero que la parca, bese rápido, no me deje entre suspiros, ni divagando entre la vida y la muerte.

La idolatro porqué se que es de lo único que no podré huir.