Aún nos quedan gestos…

Ahora…,
muchos conocerán la mirada distante
de lo que es observar la vida desde una ventana.
Ahora…,
sentirán lo que es vivir el encierro,
no, no se equivoquen, no me alegro.
Sólo les observo,
contemplo la desesperación,
esa incertidumbre que llega con los cambios repentinos.
Escucho el sollozo del miedo que recorre por las almas.
Ahora…,
escuchan al vecino,
se dan cuentan que allí habitaba otro ser…,
con pasiones, con el grito desenfrenado,
con el abrazo solidario a las cuerdas de su guitarra.
Todos en este momentos estamos en el mismo filo…,
me pregunto si con desearle solamente el bien,
sentirán alivio o si llegarán a conocer la oscuridad de su esencia.
No puedo saberlo,
solo espero que sus espíritus estén bien nutridos.
Que no se saturen el cerebro,
que las neuronas encuentre la forma de hacerles el amor.
Ojalá…,
no tengan que sufrir desquicio,
ni el hambre, ni la muerte repentina de seres queridos.
Ojalá…,
no se pierdan en su propio cuerpo,
y puedan ver que por cualquier rendija podría verse el sol,
aunque sea sacando la mano con un espejo.
Ojalá…,
se les agudicen los sentires.
No olviden que una sonrisa se ve a distancia,
que un gesto con la mano es muestra de solidaridad,
que con las miradas también se reparte calidez y energía.

Aún nos quedan gestos… – (c) – ~Forever Aileen~

•Mis últimas letras•

(. . .)
Mis últimas letras las he de parir en el mar,
nadando hasta lo profundo…
Perdiéndome en su remolino marino,
hacia adentro…
Siempre hacia adentro de la Madre Tierra
¡Es que tengo tanta ansiedad de conocer su útero!
Y me refugio en cualquier cuenco que encuentro.
Todo me desangra…
Traigo desde hace años una sed insaciable,
una hemorragia que no cesa…
He de morir dentro del vaivén de sus saladas aguas.
Y he de forjar mis letras,
hundiéndome en sus minerales…
Sé que voy a encontrarme con el coral multicolor,
mientras mis Ojos y la Luz del Sol,
se vayan difuminando…
Iré, más y más, hondo.
Como quien quiere meterse muy dentro de ti…
Mis labios te estarán sonriendo,
mientras me ahogo de tu sabor…
Sentiré como expira mi pecho,
cuando tu amor me derrumbe…
¡Congelando mi Corazón…!
Seré feliz recitando los versos,
hasta que acabe la última letra que te escribí…
Tú, mereces ser Honrada,
jamás subestimada…
¡Me has dado tanto… Nos has dado tanto!
Que no encuentro otra forma de morir,
que ir hacia tus profundidades…
En esa inmensidad,
con la que me trajiste a éste mundo.
Allí, en mi desgarro,
desde el momento del corte…
De mi espiritual cordón umbilical.
En tu orilla he de caminar buscando el placer
que encuentran las olas al hacer espuma…
Poco a poco, me he ido muriendo en cada respiro.
Te busco en la gruta, en la lluvia, en el fango,
en la laguna, en el cántico oceánico…
Mis últimas letras,
la declamará mi alma…
Cuando esté, perpetuando lo más maravilloso,
en el pacto de morir
¡Dentro de Ti…!

•Cenizas•

Agita sus alas dentro de su jaula.
Han caído las cenizas
de lo que fue su bosque.
Su canto ya no deja melodía en el ambiente.
Los colores de sus plumas desaparecieron.
Así es cuando llega la muerte…,
arroja todo a la miseria.
Inmersa en su sollozo,
vuelve a intentar aletear,
con la esperanza rota.
Aunque sus ansias siguen vivas.
Posa sus alas desnudas
hasta de su sombra, cierra sus ojos.
Se dispersa en el destiempo
…, al fin a alcanzado su libertad.

•Me voy a Morir•

Todo lo que está frente a nuestra mirada morirá, incluyéndonos. El terror a la muerte parece que viene intrínseco. Me gusta decir “me voy a morir”, “te vas a morir”. No desde el miedo, sino desde la libertad que veo al dejar de poseernos. Esta experiencia humana es bestial, nos llena de emociones, sensaciones y quizás no estamos tan consciente de lo efímero que es el instante de estar vivo. Ese pequeño estar… Observar a la naturaleza, y sus cambios. Agradecer el simple estado de poder seguir aquí en la vida. Quizás dentro de un rato ni tú, ni yo estemos más…

(. . .)

y quizás tú termines este pensamiento…

•Des~ocupa•

Desocupar para satisfacer el ser.

Llegar al vacío transitando todo lo que te habitó.

Sentir la rabia, la envidia, el apego son emociones humanas.

Igual que sentir la vida, compasión, y la amabilidad.

Todas contradictorias como la vida misma…

El miedo nos lleva a crear murallas en el interior, nombradas como dominio.

Soltar es soltarse…, podar el camino es sincerarse.

Mirar hacia adentro es encontrarse con el abismo, en donde se lanzan las preguntas.

El eco que se queda resonando en la cueva, suele arrojar más preguntas que respuestas.

Es allí donde reside la sabiduría del espíritu, saberse aferrado, consciente y despierto.

Los sollozos de las almas también nos habitan.

En esa inter~conexión que invita una y otra vez a la meditación.

Desconecta y conecta…, expandir los sentidos.

Agudizando el silencio, acompañado de todo lo que vienes cargando.

El tiempo de quietud llega, las alegrías tuyas se vuelven colectivas.

Transitas las estaciones en tu cuerpo…

Todo lo que es…, fue alguna vez.

Dejas ir la necesidad, con ello desaparecen ciertas emociones.

Florece como jardín en primavera…, respiras de tu esencia.

•~…no siempre~•

No siempre te pueden decir frases que sustenten todo.

A veces te romperás, no importa cuanto optimismo tengas en el interior.

Hay que dejar de hacer una oda de que todo se consigue.

No se trata tampoco de que no lo intentes.

Los milagros no son como nos hacen creer, no son para todos.

En ocasiones no llegarán, no pasará todo con un propósito divino.

Asumirlo, asimilarlo, sentirlo…, vivirlo, experimentarlo es fraccionarse.

No de todo se sale, tampoco a todo se entra.

Puedes anhelar ser una estrella, y solo te quedarás con el brillo de una noche en la que te disfrazas.

No todos los escenarios están disponibles, ni se abren las puertas cuando vas hacia ellas.

Serán muchas las veces que te escupirán, y unas cuantas otras las que te caerá lo mismo que tiraste hacia otros.

No todo el mundo baila con lo pies, ni caminan con ellos…, aún así aquí estamos.

En la vida…, sobre la tierra, girando junto con ella aunque a veces nos sacude sino te saca con su movimiento, si no te fuiste con el tsunami, con el huracán, con sus cambios.

Tendrás que seguir experimentando con sus movimientos inesperados con los que podrás y muchas tantas veces no.

Y no pasa nada…, en el transcurso duele mucho, lloras te sacudes, y si aún no has muerto vuelves a empezar.

•…antes del invierno•

El olor a otoño me despierta,

abro los ojos allí está la luz del Amanecer;

con sus colores preciosos, rojo, amarillo.

Estelas azules nacen junto a la blancura de las nubes.

Respiro el Aroma de la cosecha de este tiempo, siento la brisa fresca, mi cuerpo sonríe…

Mis labios besan los árboles deshojandose, mis pies danzan al crujido de las hojas.

Cada vez más viva, me aferro a su tallo enroscado mis dedos y mis piernas a sus ramas.

Le palpo, le hablo inspiras mi Alma.

Gime, mi espíritu delante de tanta Sabiduría.

Se comunicas con mi interior, crece dentro de mí.

Soltando mis ataduras… Cada embestida me libra…

Me pierdo en su Salvia, en sus años; con el susurro de los que ya se fuero.

El Otoño se acaba y se impregnará del invierno al cual Sobre~viviré con el Cáliz de la Esencia…!