•Rabia•

Nos envían a enterrar las emociones como si fuera extraño sentirlas. La rabia también puede ser una fuente de energía para auto~descubrir las incomodidades que nos acechan la mente. Cada emoción habla de nosotros y para nosotros. Es colocar un espejo frente a lo íntimo y destripar el sentir. En una transición de dolor el desgarro suele ser el terremoto interior. No puedes detenerlo lo más que se podría hacer es tener sistemas de alerta para cuando venga el tsunami, socorrer los valores y a las personas que aprecias subirlas a una montaña de sensaciones indestructibles. En otras palabras salva~guardarte y también a esas personas. Hundir el sentir acallarlo no funcionará lo ideal es hacer una exploratoria de cada sensación incómoda, es hacer un auto~retrato de tu versión oscura. Descubrir que está ahí dando vueltas con unas ganas increíbles de salir de su jaula interior y tomar el control. La sabiduría que puede darnos cada emoción es un columpio que se mece entre la claridad y la oscuridad. Cuando bajas de ahí cargas la esencia de la dualidad, y de la sabiduría de conocerte un poco más.

•Rabia• – (c) – ~Forever Aileen~

•Saudy…, siempre me re~mueve•

~¡Hola!

~¿Me recuerdas?

… lo siguiente fue la toma de contacto con mi “nickname”.

-¡Ah! Desapareciste pensé que te habías suicidado.

El nudo que he sentido en el medio del pecho, me quitó el respiro, la sonrisa, las fuerzas.
No saque mi parte violenta, y eso no se hasta que punto me alegra…, espere un rato. Acerté que obvio los espíritus no escriben. Me retiré con amabilidad, para mi sorpresa el nudo se volvió ciento de miles de sensaciones, escalofríos, pero ni una sola lágrima, ni una chispa de rabia. En el fondo, no era más…, ni menos de lo que me hubiera esperado de muchos. Me hizo tomar nota mental de todos los avances de mi trabajo personal. Por otro lado me hizo recordar, qué hay historias que no se pueden borrar y quiere decir; que esa fue mi huella. ¡Aceptación! Retirar la culpa, el victimizarse y afrontar. Que valor tienen mis ovarios, hoy día de ponerle cara a todo lo vivido, a no irme a lloriquear por una esquina y lo que es más importante. No irme a mutilar mi esencia, mucho menos salir corriendo.

Sin duda, tenía que volver y encontrarme contigo, con él…, y con la que soy ahora.

•Llámame oscuridad•

Me invade la desarmonía de su energía, me envía al calabozo de los esclavos que hablan de quebranto.
Va dando ruegos, bocanadas de aires extinguidos por unos clamores desvalidos.
Escucho el sollozo de su alma, y de la mía…, esquizofrenias en las esquinas mordiendo los polos incongruentes de los que gritan estar cuerdos.
Sacudo la falda se caen los cristales de de mi útero, les veo enterrados en la tierra desangrados por las ausencias.
Me giro aprieto su sexo…, quiero que le duela el delirio al igual que a mí.
Pesan los escalofríos de un ser que no hurga en sus adentros, necesita ruptura.
Le miro…, le sonríe la maldad que nos habitó, solo nos queda el descaro.
Nómbrame oscuridad…, luego pregúntate ¿cómo te llamas ahora que te habitan las calamidades en el espíritu?

~…oscuridad~

A veces la vida es como un túnel, te adentras a su terrible oscuridad…

Hay ruidos, incomodidad, sombras molestas….

Aunque sabes que hay luz al final, parece que no te acercas…

Una vez afuera…, agradeces el camino, los obstáculos, los que se quedaron y hasta los que se fueron… vuelve la magia y el color… todo un respiro de vida…