•Nos privaron•

Nos privaron del abrazo colectivo, de las caricias necesarias.
Arrebataron de tacto fluido con la respiración.
Esta danza individual que hacen mis dedos sobre los cuerpos.
Nos metieron en cajas de cristales a vernos por cuadros delimitados.
Nos robaron los fluidos que emergen del cuerpo sin saturar al otro.
Nos quieren encapsular en la métrica de la exactitud.
Nos estamos durmiendo en el ridiculez de creer que el sentir de que no nos necesitamos a los demás.
Estamos inundando la vida de frases autómatas que carecen de grandeza, de pensares críticos.
Estamos entrando en la prohibición, donde solo se juntarán dos o tres hacer fiesta con nosotros.
Seremos muchos los rebeldes, los apuñalados por la espalda.
Nos vuelve a fallar la memoria colectiva, volvemos a lo sumiso, al conformismo.
A los lugares clandestinos para hacer revolución.
Almas caídas serán los charcos de dolor que volveremos a visitar.