•…tramo final•

Me urgía el adiós
que se quedó en la garganta.
El abrazo inconcluso,
las conversaciones pendientes.
Un tumulto de decires me quedan aquí,
en conjunto con lo más esencial.
Me quede rota
sin poder acompañar tu tramo final.
Sin hacer una plegaria en tu oído,
para que sintieras el afecto.
Nos quedamos con los compromisos encimas.
Se quedó el sollozo de la familia,
el espanto del sonido que anuncia el fin.
Como sostener lo impredecible del instante,
me queda la fuerza de sentirte…
Adentro, muy adentro…,
aquí donde ni la muerte puede apartarte.
Con el influjo de la energía y del amor
mantengo ese algo de ti vivo.