•~…Madrid Beach…~•

Sabemos que la vida están incierta como las circunstancias de la misma. Una tarde cualquiera yo en mis limitaciones dispuesta a servir… Me encontré con Elvira. Algo tan trivial nos unía crear una conferencia y poco más sabíamos una de la otra. Nos entregamos al momento y pasó mucho tiempo en esa conexión sincera de entrega. Le dije; hoy, tengo un buen día iré a la playa. Le dediqué esos atardeceres que tanto extraño…, y ella, al verlo me dijo: haría un castillo inmenso de arena donde meternos las dos… reímos mucho. Ha pasado casi un año desde ese momento y de las turbulencias que ambas hemos tenido que vivir. Entre lágrimas y emociones intensas recibo su arena de Madrid una playa que nos acoge en la inmensidad de la imaginación, donde ambas jugamos como niñas y nos contamos cuentos de mujeres fuertes como este regalo que acompaña la arena un libro ilustrado de Kahlo. En honor a todo lo que nos espera esta arena vivirá con mis aguas tormentosas, pero jamas nuestro castillo se desvanecerá.

¡Gracias a las almas que me sostienen con tanto amor y pureza!
~…¡Gracias Elvira, por recoger arena de un parque y darle vida a todo esto tan bonito!