•…antes del invierno•

El olor a otoño me despierta,

abro los ojos allí está la luz del Amanecer;

con sus colores preciosos, rojo, amarillo.

Estelas azules nacen junto a la blancura de las nubes.

Respiro el Aroma de la cosecha de este tiempo, siento la brisa fresca, mi cuerpo sonríe…

Mis labios besan los árboles deshojandose, mis pies danzan al crujido de las hojas.

Cada vez más viva, me aferro a su tallo enroscado mis dedos y mis piernas a sus ramas.

Le palpo, le hablo inspiras mi Alma.

Gime, mi espíritu delante de tanta Sabiduría.

Se comunicas con mi interior, crece dentro de mí.

Soltando mis ataduras… Cada embestida me libra…

Me pierdo en su Salvia, en sus años; con el susurro de los que ya se fuero.

El Otoño se acaba y se impregnará del invierno al cual Sobre~viviré con el Cáliz de la Esencia…!

•Eso es sabiduría•

Me alegro de no haber sido yo la que se inclinó para tocar la puerta.

Tengo la serenidad suficiente para descansar con el adiós.

He acurrucado los laberintos del perdón, y observo mis pies aunque mi cabeza sigue levitando.

Tengo presente en que no he tenido que romper nada, ni a nadie para seguir.

Estoy contenta de que al oírte no ignoré tu llamado, di respuesta, con la sabiduría suficiente.

No involucre nada que pudiera lacerar, ni abrir el pasado.

Se siente bien que cierres la puerta, y entiendas el proceso interior, con el mismo respeto que te entregue.

~Aileen~