•tú…vivo•

…nadie lo contó de esa forma
la flor que crece en una noche
y al otro día aún su aroma se respira.
Ella, muerta y tú vivo.
Ella, esparcida entre el ambiente
moviéndose como el viento.
Y tú… quieto.
Su blancura es luz en medio de la oscuridad
y el día la marchita.
Y tú… con la libertad y la cobardía
te decantas por seguir inútil.

•Brisa•

Sus lagrimas se ahogan
con el cal de la tierra.


Sus labios asfixiados
de tanto gemir nombres de arena.


La vi en la orilla de su sentir,
le ofrecí mi mano y vino a mi.

Era inevitable no perderse
en sus ojos de estrella.

En sus latitudes cósmicas,
en su cuello embriagado
de invitaciones.


Su clavícula dibuja un sendero
precioso para re~correrla..


Sonríe sin motivo diluyendo la niebla.

Su cabeza es una nota musical
y los arpegios nacen en su cuerpo.

Ella, es brasa y ceniza…,
ella, es marea y espuma.


Es la esencia de mujer vestida de brisa.

Mis carnes a la intemperie…

Mis carnes a la intemperie
Pude pararme de la cama
al llegar a la puerta de cristal
contemplo el cielo por un instante
me digo;
hoy podre lavarme el cabello afuera.
En menos de un pestañeo
empiezo a diluviar.
Sera otro día donde
mi cuerpo llora silente.
Sentarme en el patio
para poder lavarme la cabeza.
Algo tan cotidiano
es dolido para mí.
La lluvia acaricio mis carnes al aire
porque como quiera me bañe
a la intemperie en mi silla de metal
con el bastón al lado y de unas cuantas
cámaras de seguridad grabando el entorno.
Al final, solo quedaré en la memoria
de otro dispositivo.