•Rebeca II•

Ella, no quiere que diga más “maldita y rota” aunque mis grietas le parecen poéticas.
Dice: -eso ya pasó, que no me lo lleve al espacio tiempo del “ahora”.
Cómo le explicó que si me quito esas palabras de me caen dos pilares.
Cuatro tornillos sostienen la columna y una cajita de muerto separa el espacio de vértebra y vértebra.
Si el amor fuera hechizo consagrado a la bendiciones corporales ya me podrían declarar sana.
Ella, siempre oscila con los ramilletes de su corazón y la abundancia de su espíritu noble.
Rebeca, no conoces los límites…, trae a su sacerdotisa en el margen, la invita a hurgar más adentro eso la hace insaciable.
Deja una nota cómica sobre la camilla diciendo menos mal, que el péndulo anoche no reventó.

•Rebeca II• – (c) – ~Forever Aileen~

~…efecto~

Suena el piano de fondo se estremece mi piel llena de cráteres y bultos. 

Quien le quitó los sueños de sentirse viva. 

No porque no se vislumbre la luna quiere decir que la ciclicidad no le habita. 

No por estar llena de cicatrices quiere decir que carezca de vida. 

Cuando la luna negra llega el invierno congela mis heridas.

En cuarto creciente me revoloteó entre las sábanas, como mariposa en las flores. 

En luna llena el cálido mar de mi interior está en pleno verano. 

Cuando la luna empieza a menguar se deshojan mis adentros. 

Esta ahí mi vida entonada en los efectos de los dedos del músico.

~…efecto~ – (c) – ~Forever Aileen~

•escar~miento•

Parecía algo horrorizada, al ver que mientras caminaba paría las entrañas.
Le decían; “tranquila no pasa nada” sin embargo, se veía claro como caían de sus piernas pedazo de útero.
Su vejiga descendió, hacía un globo que le impedía unir las piernas.
Seguido explotó su intestino, no se puede aguardar tanto dolor en el interior.
Ella, solo miraba con sus ojos perdidos, pude ver cómo le saltaban los capilares de los ojos y seguido se le caían las córneas.
No articulaba palabras…, el sentir se la carcomió.
Era evidente que murió…, sin expresarse.
Le privaron del amor estaban escasos de empatía.
La recogieron como estiércol, y siguieron sin comentar nada.
Desde donde observaba no se podía interactuar.
Desolada le grité…, al escuchar el eco retumbar, me di cuenta de que aquel parto prematuro.
Eran mis vísceras, mi cuerpo inerte.

Escar~miento – (c) – ~Forever Aileen~

•Indeseable•

Silente y audaz se adentra a la membrana.
Hace gemir…, le enloquece hacer doler.
Se alimenta de la debilidad…
Pobre de aquel que sufre carencias.
Brinca audaz, viaja de vértebra a vértebra.
Paraliza el cuerpo debilita la mente.
Roba las ganas de vivir trae la depresión.
Deja fantasma en la cabeza, tortura la esencia.
El intestino su esclavo, arrea las costillas.
Salta sobre la vejiga crea tumultos en los riñones.
Es una maldita que se embriaga con el cuerpo.

•Indeseable• – (c) – ~Forever Aileen~

~…musitar~

“No puedo hablar con mi voz sino con mis voces”. ~ Alejandra Pizarnik

 

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Un tumulto de corcheas,
y semicorcheas aletean
con el viento que azota
la cordillera.
Las laderas trascienden
el canto que entonan
con su gruñido.
El río clama por las raíces
que se anidaron en la cima.
Gaia está despierta
crujiendo sus vaivenes
con la Diosa Selene.
Los druidas hacen silencio
con sus rituales…
Las ninfas acompañan
el gemido de las notas.
Todos los seres habitando
las esferas, sintiendo la vibración.
(. . . )
mis voces ardiendo en el centro…,
allí donde puedo musitar mis versos.


~Musitar~
(c)
~Forever Aileen~

•Rabioso y mortal•


(. . .)
Sembraron semillas de un árbol, en mis adentros.
(…) me rompe, cada cierto tiempo, para abrirse paso y echar raíces.
¡Más profundas!

Me vuelve a hacer trizas.
Me desbarata, se asegura de hacer aullar
los nombres, de cada una de las personas, que han tocado mi vida.

Mi tronco, no es frágil…
Por tanto, las raíces que salen de mi
médula espinal, deben ir más hondo.
Crecer hasta dejarme paralizada.

En el compás de mis días…
¡Para Florecer y Vivir!
Me sembraron con furias…
Llantos; arrebatos internos.
Y van surgiendo, brotes externos…

Estoy Agrietada, con la piel de cascarón arrugado…
Con las entrañas bien ceñidas.
Si me tajeas, para dejar tu huella en mi tallo, me podrías palpar claramente.

Sentirás mi aroma…, y al observar mi
corteza, brotará el zumo de mis lágrimas de leche.

Te conectarás con mi Espíritu…

~ Rabioso y Mortal ~

Seremos reflejos en un instante…
En el que me respirarás y habré de respirarte…
En ese momento misterioso,
que vislumbra lo eterno y lo fugaz,
tendrás en tus manos, el hacha.

Te miraré sin júbilo, ni vergüenza…
Me dormiré con el soplo de la brisa;
con el sonido de mis hojas.

Con la risa de algún niño, perpetuada en mi alma…
En esos juegos a mi sombra…
Rodeada de amantes, esperando el atardecer.

¡Estoy lista…!

Esperando ser podada de mis plagas.
Por mis apegos…, por mis gritos.

(. . .) al fin, seré Libre, de éste Maldito Dolor.
Qué me hace suicidarme y re~nacer cada ciertos días.

•Rabioso y mortal• – CC by-nc-sa 4.0 – ~Forever Aileen~

•~…no son ajenos•

Nubarrones color naranja
estremecían el maullido de la brisa.
Rechinó la tormenta en medio del mar
…se levantaron trombas marinas.
Parecían manos grises
excitadas hacia el cielo.
Destellos coloridos hacían estruendo.
Convocaba a los fieles a creer
que existiría un mañana.
El hoy se había vuelto un ajuste de fuerzas.
Los que sobre~viven…,
ya no son ajenos a la naturaleza
que posee el ser.

•…balcones•

El azul era devorado por el rojo, con el re~corrido de las horas.
Se marchaba aquella forma geométrica del firmamento.
Llegaban toques coloridos palpitando, excitados al entrar la noche…
Medio halo de luz plateado parecía colgar del cielo.
Habían sombras gigantes entrando entre la celosías.
Ojos deslumbrados parpadeaban en sincronía, con el titilar de las estrellas.
Aquellas sombras que desde los balcones se hacían el amor.
Volvían a esperar el asombro que trae un nuevo día…