•…infinito•

Florece por todos lados,
cientos de ofrendas
se abren delante de mí.
Aroma de la gratitud,
habitando este latido.
Cuánto color y melodía,
entonan las voces de los sentires.
Abundantes emociones,
transitan sin límites,
de un pálpito a otro.
Borbotones de cariños,
se contemplan en mi altar interior.

•…afuera hay vida•

•~…la vida siempre se abre paso… en donde menos te lo espera habita la vida… aunque esté complicado hay vida fluyendo. Hay vida latiendo… nuevos retoños… con sensibilidad extrema deja que la vida te penetre. No sabemos cuánto durará, respira, y déjate sentir. Observa la naturaleza aunque sea por medio de un cristal… todo resurge y sino fuera así al menos te quedaste con la esperanza en el espíritu. ~•

•…aquí en lo terrenal•

(. . .)

Rendida ante ti, quién lo diría, después de todo somos uno mismo.
Existe un espacio que tú y yo habitamos, es aquí en donde nos respiramos.
Con calma o con furia…, con ropa o sin máscaras.
Nos encontramos siempre a la hora del ocaso.
No puedo evitar sentirme parte de ti… entre tanta tempestades volvemos a brillar.
Miles de granitos de arena y sal tan pequeños e inmensos como tú…, como yo.
Aquí soy libre, en ti soy plena, con el vaivén de las olas y el roce de la espuma que me hace sentir cada latido.
Habitas en el reflejo del Mar, y yo aquí, atada…, aún a lo terrenal.
Sintiéndote, deleitándome con la grandeza de un día más…, bajo tu calidez.