•~…no siempre~•

No siempre te pueden decir frases que sustenten todo.

A veces te romperás, no importa cuanto optimismo tengas en el interior.

Hay que dejar de hacer una oda de que todo se consigue.

No se trata tampoco de que no lo intentes.

Los milagros no son como nos hacen creer, no son para todos.

En ocasiones no llegarán, no pasará todo con un propósito divino.

Asumirlo, asimilarlo, sentirlo…, vivirlo, experimentarlo es fraccionarse.

No de todo se sale, tampoco a todo se entra.

Puedes anhelar ser una estrella, y solo te quedarás con el brillo de una noche en la que te disfrazas.

No todos los escenarios están disponibles, ni se abren las puertas cuando vas hacia ellas.

Serán muchas las veces que te escupirán, y unas cuantas otras las que te caerá lo mismo que tiraste hacia otros.

No todo el mundo baila con lo pies, ni caminan con ellos…, aún así aquí estamos.

En la vida…, sobre la tierra, girando junto con ella aunque a veces nos sacude sino te saca con su movimiento, si no te fuiste con el tsunami, con el huracán, con sus cambios.

Tendrás que seguir experimentando con sus movimientos inesperados con los que podrás y muchas tantas veces no.

Y no pasa nada…, en el transcurso duele mucho, lloras te sacudes, y si aún no has muerto vuelves a empezar.

~…es momento~

Me distraje hurgando
en los corazones de otros.
Tocando cuerpos ajenos al mío.
El desencanto tiene probabilidad
de tirarte a la mierda o de liberarte.
Después del quebranto llega
la verdadera apertura.
Se contonean los adentros,
caricias sutiles invaden tu ser.
Celebras el baile de tus manos
en tu piel…, el aroma de tu sexo.
Los poros despiertos el brillo
de tu cabello.
Sensualidad brota de tus labios.
Te reconoces viva,
con deseos de experimentar.
La vida por fin te susurra tu nombre…
Y le respondes; ¡estoy lista!
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Defunción

Nunca es la misma ola
la que rompe en la orilla.
(. . .)
En la cascada no habita
la misma agua.
Tampoco es la misma arena
… con el tiempo la roca
se desgasta.
(. . .)
Nuestro cuerpo
… y lo que nos compone
tampoco es lo mismo.
El reloj alimenta el fluir
de la existencia.
(. . .)
El silencio que habita
después de la muerte
estalla en el alma del que
no se permitió corromperse
con el errar de la vida.
(    )
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•¿Qué busca el ser humano?•

Será el amor y que le reconozcan.

Re~conocerse te conduce al amor.

Cuando te creces en abundancia del espíritu, se nutre tu cuerpo y todo lo que haces se vuelve esencial.

Adquieres el valor hacia tu persona, y hacia los demás, aprender a verte te hace ver a otros, también el re~conocerte hace que ellos te puedan apreciar.

Se acaba la ceguera colectiva.

Dejar el ruido del exterior ayuda a sentir la bendición del interior, por lo tanto mengua el escándalo emocional.

Se acaba la necesidad, se abre espacio la verdadera intimidad de disfrutarte a solas o junto con el placer de estar en contacto con otros.

El re~conocernos nos presenta la serenidad de poder decir estamos enteros.

No hay mitades, ni nada incompleto, lo que logra que transmitas lo verdadero de ti.

Cuando se acaba el llanto y la angustia, gozas el instante de vida que tienes presente.

Descubrir la totalidad de tu ser con sus bondades; su instantes equívocos, y todo lo que es habitar las “sombras”.

El amor y el re~conocerte se vuelven un ejercicio de bien~estar

•Agudo gemido•

Minúsculo a sí somos, no nos podemos balancear.

Creyendo que los gigantes nos proporcionarán poderío.

Somos elementales nos doblega la necesidad.

El pálpito de la demencia…, corroen lo inconexo.

Las mismas equivocaciones desmemoriado apostando por el auge del momento Sombrío.

Se derrumba, se mueren en las rupturas de una humanidad hambrienta de espiritualidad.

Saciados de soledad.

Cuanto malgasta la tiranía de los dolidos.

Quedaron vencidos el río de sangre corre entre las piernas de los presentes.

No tienen Refugio.

El disparo no suena a música, esta noche empieza una orquesta en secuencia de insomnio, espíritus, y pesadillas.

Para aquel que no se arrodilló antes de atropellar, herir, y matar a su pueblo.

Se escuchan los latidos de una humanidad podrida por las mentiras.